viernes, 30 de septiembre de 2016

El complejo rompecabezas de los primeros emprendimientos pesqueros en el Golfo Nuevo

Hace unos años estuve investigando sobre la historia de las ruinas que se encuentran en Bahía Cracker, a las que siempre conocí como "el saladero". Eso dio lugar a una nota en este blog que con el tiempo se ha convertido en una de las más visitadas y comentadas. En aquel entonces encontré una serie de lagunas de información que hasta ahora no he podido desentrañar del todo. Según lo que pude averiguar, luego de revisar algunos libros sobre la historia de la industria pesquera en Argentina, la primera fábrica de conservas de la Patagonia (y la Argentina) estuvo en Puerto Madryn. En julio de 1911 se estableció en Puerto Madryn una pequeña fábrica de conservas cuyo nombre era toda una declaración: “La Primera”. Esta fábrica era propiedad de la firma Mardesich y Depolo, y producía conservas preparadas con pejerreyes, con y sin espinas, en forma de filet, en escabeche, etc., e incluía el saladero de bacalao y mero establecido en Bahía Cracker. Esta fábrica tropezó con inconvenientes emanados de disposiciones oficiales, las cuales redujeron su capacidad de producción y trabaron su desarrollo. Estas disposiciones, sumadas a los costos de fletes, trajeron como consecuencia la temprana extinción de la fábrica.

Así lucía Puerto Madryn a principios del siglo XX (circa 1911). Fuente: Facebook Madryn Olvidado.

A partir de aquella nota, recibí algunos aportes, principalmente de miembros de los grupos de Facebook Madryn Olvidado e Historia de la Patagonia, sobre la historia de Bahía Cracker. Entre ellos descubrí el testimonio de Payró, quien en su libro La Australia Argentina declaraba que ya había un emprendimiento pesquero en Bahía Cracker a fines del siglo XIX, propiedad de Eyroa y compañía. Sin embargo, existen otras fuentes que apuntan a que el origen del emprendimiento es otro, ya que Andres Jozwicki en su libro sobre la historia de los puertos de Chubut dice que era de la familia Daleoso, mientras que Don Luis Moisset, tripulante de la fragata Sarmiento, asegura que era de Solier.

A partir de estas fuentes contradictorias, y una notoria falta de información sobre el emprendimiento en Cracker, inicié una búsqueda algo desorganizada y muchas veces interrumpida. En los últimos años he recopilado información adicional, retazos que he ido encontrando por diversos caminos y, en la mayoría de las veces, en forma azarosa. Hurgando en los recovecos del Boletín Oficial de la República Argentina, el Archivo Parlamentario, y otros sitios de Internet, encontré unas cuantas referencias adicionales que enriquecen esta cuestión y llenan algunos, de los muchos, baches en la historia de los primeros emprendimientos pesqueros en el Golfo Nuevo. Para poder hilvanar esta historia, a todas luces incompleta, he organizado la información de manera cronológica, así que ahí vamos, retrocedemos 120 años y nos paramos en la costa de Bahía Cracker, donde un periodista de Buenos Aires deja un breve apunte en su diario de viaje.


1898-1899: Todo comienza en Cracker

El escritor y periodista Roberto Payró, durante su trabajo en el diario La Nación, realizó una serie de viajes por el interior del país que dejó plasmados en dos libros. En uno de ellos, llamado la Australia Argentina, relata un viaje por la Patagonia, en donde se hace escala en Puerto Madryn. El día 16 de febrero de 1898 dice textualmente:

"Madryn no es el único puerto que se utilice hoy en Golfo Nuevo: tiene también el de Pirámides, con agua abundante y buena, y el de Cracker Bay (ambos visitados por mí más tarde), donde está el gran galpón de la pesquería de Eyroa y Compañía y existe un pozo hecho por don Pedro Derbes. Ese establecimiento de pesca ha fracasado, según parece, a pesar de que abunden en el golfo excelentes clases de pescado, sin duda porque éstos no han sido preparados según las reglas del arte, encontrando por esa causa reacio primero y esquivo después, el poco fácil mercado de Buenos Aires. Cuando pasamos por Cracker Bay -donde fondeamos toda una noche, porque el océano embravecido no estaba para bromas- la fábrica se hallaba silenciosa y muerta, sin más habitantes que los dos hombres encargados de cuidar que no se derrumbe."


Apenas un año después, el 19 de enero de 1899, Don Luis Moisset, tripulante de la fragata Sarmiento, anotaba en su diario personal:

"Al fin entramos, nos encontramos en la boca de la herradura que forma el golfo. Seguimos navegando despacio; dejamos a la izquierda Bahía Cracker, donde tiene establecida una pesquería el Comandante Solier, uno de los primeros o el primero de los establecimientos en su género que poseemos. Si el gobierno se preocupase un poco de esos establecimientos sería un gran adelanto para estos parajes, donde abunda toda clase de pesca y faltan brazos y medios para recogerla."


Por su parte, Andrés Jozwicki, en su libro "Historia de los puertos de Chubut", dice que:

"Se registra como uno de los primeros establecimientos para la elaboración de pescado en la zona, el instalado en Bahía Cracker cerca de 1900. Bahía Cracker se ubica en la parte interna del Golfo Nuevo, a unos 15 kms de Punta Ninfas. Aquella planta fue construida por la familia Daleoso, emparentados posteriormente con la familia Corradi y fue una fuente de trabajo para la radicación en la zona de la familia holandesa Den Dulk. Los materiales para su construcción fueron desembarcados directamente sobre la bahía y como no disponía de frigorífico, la conservación de la materia prima se dispuso bajo tierra, en una especie de sótano. El método de pesca era con chalanas (pequeños botes de madera con remos) fabricadas por los mismos pescadores. Las compras se realizaban en Madryn, aunque no había caminos que lo conectaran. Muchas de esas compras se realizaban por trueque de mercadería"


A partir de estos tres testimonios queda claro que la pesquería de Bahía Cracker es la primera del Golfo Nuevo pero no queda nada claro quien fue su propietario, y cuanto tiempo operó. Sin embargo, en los años siguientes, la actividad pesquera se desplazaría hacia el naciente poblado de Puerto Madryn.

Quitando el relato de Jozwicki, no he hallado relación entre la familia Daleoso y el saladero de Cracker. Sin embargo, en la edición del 13 de marzo de 1914, el periódico Y Drafod publica un remate de carneros y ovejas que son propiedad de Pascual Daleoso, de Punta Ninfas. ¿Será casualidad o efectivamente Daleoso estaba asentado en la zona de Cracker? En caso afirmativo, ¿de qué manera se relaciona con el saladero?


1905 - 1909: Cuando las leyes se oponen al crecimiento

Menos de una década después de los testimonios de Payró y Moisset, nos encontramos con una serie de intentos frustrados de establecer una industria pesquera en Puerto Madryn. En el Boletín Oficial de la República Argentina del día 08 de noviembre de 1905, se publica una escueta resolución denegando un permiso de pesca en el Golfo Nuevo:

No haciendo lugar a un pedido
Buenos Aires, Noviembre 6 de 1905.
Visto este expediente, en el que los señores Miguel Galup y B. Águlla solicitan un permiso de pesca en el Golfo Nuevo, Territorio del Chubut; y atento á que por la ley de Octubre 9 de 1880 está prohibida la pesca en las costas del Sud de la República,
SE RESUELVE:
No hacer lugar á lo solicitado por los señores Miguel Galup y B. Águlla, y archívese este expediente.
QUINTANA.
D. M. TORINO.


La ley de pesca de octubre de 1880 prohibía la pesca en las costas patagónicas, y fue el principal obstáculo, junto al costo de los fletes, para la radicación de pesquerías. Sin embargo, esto no era impedimento suficiente para desanimar a algunos. Los señores Galup y Agulla, eran persistentes, por lo que siguieron bregando por conseguir el ansiado permiso, el cual finalmente nunca llegó. En el Archivo Parlamentario consta que en marzo de 1906 y marzo de 1908, la División de Ganadería, Zoología y Policía Veterinaria, frente a la cual se encontraba el naturalista Fernando Lahille, elaboró dos informes adicionales que sirvieron de base para denegar nuevas solicitudes de pesca de estas mismas personas.

Informes realizados por el naturalista Fernando Lahille en 1906 y 1908, advirtiendo sobre la prohibición de pesca en aguas de la Patagonia, que sirvieron de fundamento para desestimar las solicitudes de Galup y Agulla. Fuente: Dirección de Archivo, Museo y Publicaciones de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.


En 1909 sufriría el mismo destino la iniciativa de José María Carrera y Cia, quienes solicitaban una concesión para establecer una Industria de Pesca en Puerto Madryn, con la correspondiente Fábrica de conservas, Salazón, Escabeche, etc, de pescado. Por las mismas razones por las que habían sido rechazadas las solicitudes de Galup y Agulla, todas ellas basadas en la ley de 1880, este nuevo intento tampoco vería la luz. Había que dejar pasar un poco más de tiempo.

Fragmento de la solicitud de José María Carrera y Cia para establecer un emprendimiento pesquero en Puerto Madryn. Fuente: Dirección de Archivo, Museo y Publicaciones de la Horonable Cámara de Diputados de la Nación.

1911: Buenas noticias

Llegamos al comienzo de la segunda década del siglo XX y hasta ese momento no se había logrado obtener permisos desde el gobierno central para realizar explotaciones pesqueras en las costas patagónicas. Sin embargo, en el Boletín Oficial de la República Argentina del día 05 de septiembre de 1911, se publica un decreto del presidente Saenz Peña en el cual se concede permiso a los vecinos de Puerto Madryn para pescar en aguas del Golfo Nuevo, con el único objeto de abastecer a la propia población. Cabe recordar que, según lo que dicen diversos autores, en julio de ese mismo año comenzó a operar la fábrica de conservas "La Primera", por lo que esta autorización estaría directamente relacionada con el inicio de actividades de la firma.

Permiso á los vecinos de Puerto Madryn para pescar en aguas del Golfo Nuevo
Buenos Aires, Agosto 31 de 1911.
Visto este expediente, en el que varios vecinos de Puerto Madryn, solicitan se les permita pescar en aguas de Golfo Nuevo, con el objeto de abastecer á la población de dicho puerto; y Considerando:
Que si bien la Ley de Octubre de 1880, prohibió en general la caza y pesca en las costas patagónicas, estableció una excepción en favor del abastecimiento de las poblaciones locales; atenta lo dictaminado por el Sr. Procurador del Tesoro, El Presidente de la Nación Argentina decreta:
Art. 1. Concédese á los vecinos de Puerto Madryn, permiso para pescar en aguas del Golfo Nuevo, con destino al abastecimiento de dicha población únicamente, conforme a la autorización dada al Poder Ejecutivo, por la Ley de Octubre de 1880.
Art. 2. Este permiso queda sujeto á las disposiciones vigentes, sobre caza y pesca y á las que en adelante se dictaren, á cuyo efecto, la División de Ganadería tomará la intervención correspondiente.
Art. 3. La misma División y las autoridades de Puerto Madryn, vigilarán el estricto cumplimiento del presente decreto, quedando sin efecto este permiso si se constatara cualquier infracción y sujetos los concesionarios á las responsabilidades del caso.
Art. 4. Comuniqúese, publíquese, dése al Registro Nacional y vuelva á la División de Ganadería, á sus efectos y reposición de sellos correspondientes.
SAENZ PEÑA
E. Lobos.

Extracto del Boletín Oficial de la República Argentina del día 05 de septiembre de 1911, donde se publica el decreto que concede el permiso a los vecinos de Puerto Madryn para pescar en aguas del Golfo Nuevo, con el único objeto de abastecer a la propia población.


1912: Despachando mercadería

En este año encontramos noticias positivas para la fábrica de Mardesich y Depolo (en todas las comunicaciones oficiales aparece solo el nombre de Depolo, pero la fábrica era una sociedad). En el Boletín Oficial de la República Argentina del día 21 de mayo de 1912 se publica una resolución que concede el libre despacho para una carga de 23 cajones de conservas de pescado enviados desde Puerto Madryn a bordo del vapor Patagonia, y amparados en la recientemente aprobada ley de cabotaje.


Domingo Depolo,— Libre despacho
Buenos Aires, Mayo 14 de 1912
Vista la solicitud del Sr. Domingo Depolo en la que pide el libre despacho de 23 cajones conservas de pescado, de fabricación nacional, llegados en el vapor «Patagonia» procedentes de Puerto Madryn; atento los informes producidos, y Considerando:
Que la naturaleza del artículo de que se trata demuestra que es un producto nacional y, en consecuencia, es procedente la franquicia solicitada (Art. 37 del Decreto de 10 de Febrero de 1911), reglamentario de la Ley de Cabotaje, se resuelve:
Concédese el libre despacho que se solicita, Pase a la Aduana de la Capital, a sus efectos.
José M. Rosa.

Boletín Oficial de la República Argentina del día 21 de mayo de 1912. El gobierno le concedía a la fábrica de Depolo el permiso para despachar sus conservas en el puerto de  Buenos Aires.


1913: Una marca, una fábrica

Si me permiten la digresión, lo que sigue es el verdadero puntapié de este artículo, y lo que me impulsó a buscar y reunir el resto de la documentación. ¿A que se debe tanto alboroto? Pues que, una vez más, en el Boletín Oficial de la República Argentina encontré algo revelador, pero en este caso más gráfico que textual. En las ediciones de los días 27 y 28 de febrero y 3 de marzo, del año 1913, aparece algo muy interesante en la sección correspondiente a la Oficina de Patentes de Invención y Marcas de Fábricas de Comercio y de Agricultura. Bajo el número de acta 39851 del 18 de febrero de 1913 se otorga la marca "LA PRIMERA" a la fábrica de Domingo Depolo y Cía, para la fabricación de conservas de pescado clase 22 (no tengo idea a que se refiere ese número). Cabe aclarar que, si bien en el texto se menciona a "Domingo Depolo y Cía", ni aquí ni en ninguna de las otras fuentes se halla referencia al supuesto socio, don Mardesich.

La Oficina de Patentes de Invención y Marcas de Fábricas de Comercio y de Agricultura le concedió a Domingo Depolo y cía la marca "La Primera", en febrero de 1913. Este anuncio, identificado con el acta Nº 39851, apareció publicado en las ediciones Nº 5747 / 5748 / 5749 del Boletín Oficial de la República Argentina.


Con mucha paciencia, y editando pixel a pixel, pude retocar y mejorar un poco la calidad de la etiqueta empleada por "La Primera". Es interesante destacar, por un lado, el dibujo de la derecha, donde unos pescadores recogen la red a bordo de una pequeña embarcación (casi un bote). Por otro lado, me encanta, por su sencillez, el logo que identifica al dueño de la fábrica: Dos "D" encadenadas, correspondientes a Domingo Depolo.

Dificilmente podamos llegar a saber cuales eran los colores, si los había, que decoraban la marca de "La Primera". Sin embargo, me tomo la libertad de imaginar que podían ser estos.


El año 1913 tuvo también noticias alentadoras para otros emprendedores y aventureros. Según se refleja en el Diario de sesiones de la Cámara de Senadores, correspondiente a la 52º sesión ordinaria (29 de septiembre de 1913), ese día se trató una regularización provisoria de las actividades pesqueras en la región patagónica, con el fin evitar actividades clandestinas. Cabe aclara que esta situación se producía debido a la ausencia de una reglamentación, que no se había debatido desde el año 1880 (¡33 años de demora!). Según exponía el senador por Corrientes Valentín Virasoro en aquella sesión, desde 1898 hasta 1913, se habían denegado nada menos que 47 peticiones de permisos de pesca en la región patagónica.

Diario de sesiones de la Cámara de Senadores del día 29 de septiembre de 1913, en donde se aprobó una regularización para todas las empresas de pesca que operaban en la Patagonia.


1914: Viento en popa

En las páginas del Bollettino Salesiano de mayo de 1914, aparecen publicadas una serie de cartas firmadas por el inspector Luigi Pedemonte, quien estaba de gira por el sur de nuestro país. Estando a bordo del vapor Camarones, el 16 de febrero de 1914, dedicó unas líneas a su paso por Puerto Madryn, y en especial a la empresa de Domingo Depolo.

"De visita en la primera fábrica de conservas de pescado, establecida y dirigida aquí por un buen católico, Sr. Domingo Depolo, de origen dálmata, el viajero está convencido de que en el futuro aquí habrá una colonia de pescadores ...En la fábrica, creada por el Sr. Depolo en 1913, se elaboraron 30.000 kg de pescado, acomodados en 16.000 envases de diferente tipo. El producto básico ("de batalla") es el pejerrey en aceite, seguido por las anchoas saladas. También se pueden preparar excelentes calamares en su color natural ...
El digno señor Depolo y otras familias de pescadores encontraron un fuerte apoyo en nuestro cooperador y amigo de todo el progreso de su país, el distinguido Sr. Enrico Zwank, argentino de
nacimiento."

Elogios aparte, acá nos enteramos que Depolo es oriundo de Dalmacia, una región que en aquel entonces era italiana y que actualmente es parte de Croacia. Por otro lado, aparece en escena un tal Enrico Zwank, un personaje que al parecer fue importante en al radicación de la fábrica de Depolo, pero que no aparece mencionado en ningún lado. Otro misterio más para profundizar.

El año 1914 parece haber sido un año donde el tema pesquero se instaló con fuerza en Madryn, y aparecieron otros nombres nuevos. Otras personas decidieron aventurarse con emprendimientos propios, tal como ocurrió con el Sr. Francisco Ferrando. En el Boletín Oficial de la República Argentina del día 18 de julio de 1914 se publica un decreto del vicepresidente Victorino de la Plaza, concediendo permiso para pescar en aguas del Golfo Nuevo y Golfo San José, con destino al abastecimiento de la población de Puerto Madryn, únicamente


Ferrando Francisco M. Permiso para pescar en aguas del Golfo Nuevo y Golfo San José.
Buenos Aires, Julio 15 de 1914.;
Visto este expediente en el que el Sr. Francisco M. Ferrando, solicita se le permita pescar en aguas del Golfo Nuevo; y Golfo San José, con el objeto; de abastecer a la población de Puerto Madryn, y Considerando;
Que si bien la Ley de Octubre de 1880; prohibió en general la caza y pesca en las costas patagónicas, estableció una excepción en favor del abastecimiento de las poblaciones locales; atento lo informado por la Dirección General de Ganadería, El Vicepresidente de la Nación Argentina
DECRETA :
Art. 1. Concédese al Sr. Francisco M. Ferrando, permiso para pescar en aguas del Golfo Nuevo y Golfo San José, con destino al abastecimiento de la población de Puerto Madryn, únicamente, conforme a la autorización dada al Poder Ejecutivo por la Ley de Octubre de 1880.
Art. 2. Este permiso queda sujeto a las disposiciones vigentes sobre caza y pesca y a las que en adelante se dictaren, a cuyo; efecto la Dirección General de Ganadería tomará la intervención correspondiente.
Art. 3. La misma Dirección y las autoridades de Puerto Madryn vigilarán el estricto cumplimiento del presente decreto, quedando sin efecto este permiso si sé constatara cualquier infracción y sujeto el concesionario a las responsabilidades del caso.
Art. 4. Comuniqúese, publíquese, dése al Registros Nacional y vuelva, a la Dirección General de Ganadería, a sus efectos y reposición de sellos correspondiente.
PLAZA.
Horacio Calderón.

Boletín Oficial de la República Argentina del día 18 de julio de 1914, en donde el gobierno nacional, mediante un decreto, otorga a Francisco M. Ferrando el permiso para pescar en aguas de los golfos Nuevo y San José, con el objeto de abastecer a la población de Puerto Madryn.


Por otro lado, desde las páginas del recién nacido Semanario Golfo Nuevo (recordemos que este semanario había comenzado a circular en mayo de ese mismo año), se abordó la cuestión pesquera con bastante intensidad. Desde sus páginas se llamaba la atención sobre la necesidad de desarrollar una industria pesquera local, y se celebró el cambio de legislación al respecto, que abría las puertas al establecimiento de nuevos emprendimientos. Curiosamente, en ninguno de los casos, tanto de ese año como de los inmediatos posteriores, no hay ninguna mención a los nombres asociados a las diferentes fabricas de conservas instaladas.

Distintos ejemplares del semanario Golfo Nuevo editados en el curso del año 1914, en donde se trató la cuestión pesquera. Las fechas son: 13 y 20 de junio, 29 de agosto, 26 de septiembre y 3 de octubre de 1914. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento de Puerto Madryn.


1917: Inspecciones para una industria en crecimiento

En el año 1917 la situación económica no era la mejor. La Primera Guerra Mundial deprimía todos los mercados, y la región patagónica no estaba exenta. Sin embargo, los emprendimientos pesqueros comenzaban a multiplicarse. Según puede verse en un decreto publicado en el Boletín Oficial de la República Argentina del 17 de enero de 1917, el gobierno encarga al delegado del ministerio del interior, un tal Juan Richelet, que realice una inspección en las tres fábricas de conservas de pescado radicadas en Puerto Madryn, cuyos dueños eran los Sres. Cecilio Diclementi, Manuel Pardo y Domingo Depolo.


Inspección de fábricas de conservas de pescado - Puerto Madrvn
Buenos Aires, Enero 11 de 1917.
Visto este expediente en el que el Delegado del Ministerio de los Territorios del Sud, D. Juan E. Richelet, da cuenta de que en Puerto Madryn, Territorio del Chubut, existen tres fábricas de conserva de pescado de propiedad de los Sres Cecilio Diclementi, Manuel Pardo y D. Depolo, y Considerando:
Que de acuerdo con el artículo 10 de la Ley de Policía Sanitaria de los Animales y 23 del decreto Reglamentario de la misma, para que dichas fábricas puedan seguir elaborando sus productos deben ser inspeccionadas por veterinarios.
Que el artículo 19 de la Ley General de Presupuesto, dispone que las fábricas deben abonar los sueldos de los empleados designados por el P.E. para que efectúen la inspección sanitaria de las mismas.
Que no siendo necesario en el caso imponer a las fábricas de referencia el pago del sueldo y gastos de un inspector especial, en vista de que el servicio puede quedar a cargo del Delegado citado,
El Poder Ejecutivo de la Nación —
DECRETA.:
Art. 1º Encárgase al Delegado del Ministerio en los Territorios del Sud, D. Juan E. Richelet, la inspección de las fábricas de conserva de pescado que poseen los Sres. Cecilio Diclementi, Manuel Pardo y D. Depolo, en Puerto Madryn (Territorio del Chubut), los que abonarán mensualmente la cantidad de diez pesos moneda nacional en concepto de gastos de inspección.
Art. 2º Comuniqúese, publíquese y dése al Registro Nacional.
IRIGOYEN
H. Pueyrredón

Extracto del Boletín Oficial de la República Argentina del 17 de enero de 1917 en el cual aparece el decreto que encarga una inspección en las tres fábricas de conservas de pescado radicadas en Puerto Madryn.


Como curiosidad, en el Semanario Golfo Nuevo hallé una propaganda relativa a un comercio propiedad de un tal Cecilio Di Clemente. No sé si se trata de una casualidad muy grande o se trata de la misma persona con el apellido mal escrito.


Publicidad del almacén y tienda "La Victoria", de Cecilio Di Clemente, aparecida en el semanario Golfo Nuevo del 19 de enero de 1918. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento de Puerto Madryn.


1918: Otra más, y van...

Según el Suplemento Ilustrado Golfo Nuevo (1924-1938), el señor Jerónimo Marinkovich fue el encargado de "La Primera" hasta su cierre, en 1917. Luego se se asoció con el señor Bartolomé Kovacevich, y ambos fundaron una fábrica de conservas y salazón de pescados llamada “La Patagonia”, el 10 de Enero del año 1918. En un principio la fábrica comenzó con un pequeño capital, y fue paulatinamente creciendo hasta disponer, incluso, de su propio taller de carpintería y hojalatería para la elaboración de las latas y los cajones para el embalaje. La fábrica ocupaba una planta permanente de 6 personas, que en la época del trabajo llegaba hasta 10. Dicho emprendimiento comprendía también las instalaciones emplazadas en Bahía Cracker.

Fotografía de la fábrica de conservas de pescado "La Patagonia", de Marinkovich (circa 1918), emplazada a la altura de Av. Julio A. Roca Nº300. Fuente: Suplemento Ilustrado Golfo Nuevo


Conclusiones y reflexiones finales

Puerto Madryn comenzó su camino por la historia como un simple puerto para la colonia galesa. Su real valor, industrial y turístico, recién empezaría a sobresalir durante la segunda mitad del siglo XX. Sin embargo, llama la atención como en la primera parte del mismo siglo, hubo una serie de intentos de realizar producción de conservas de pescado para abastecer no lo el mercado local, sino para enviar a Buenos Aires. Por diversos motivos, que van desde trabas legales y administrativas, hasta cuestiones de costos, relacionadas con los fletes de los escasos vapores que recorrían la costa patagónica, todos los emprendimientos tuvieron una vida efímera y no lograron arraigarse.

El destino de estas fábricas de conservas es bien sabido. Pero, a nivel local, poco y nada queda del recuerdo de aquellos empendedores. Los apellidos involucrados en aquellas modestas fábricas han pasado al olvido, y no hay documentación o material sobre los mismos, más allá de un puñado de decretos y disposiciones legislativas. Quiero creer que todavía hay algo más en los recovecos de oscuros archivos, pero me temo que difícil va a ser hallarlos.

La otra cuestión sobre la que sigo dando vueltas es Bahía Cracker. Al parecer estuvieron todos por allá. Desde 1898 hasta 1918, hay referencias a una cierta actividad en aquella hermosa bahía. ¿Hasta cuando operó? ¿Quiénes fueron los verdaderos pioneros? Según me comentaban algunos de los lectores del blog, en Bahía Cracker hubo un asentamiento que no llegó a conformar un pueblo, pero que incluso tenía un código postal asignado (hoy en día es U9120xxx, igual que Madryn). Incluso tengo referencias de que existía una fábrica de conservas en Puerto Rawson, propiedad de Florentino y Adriano López, que extraía el pescado de Bahía Cracker en la década del 1910.

Bueno, creo que es momento de hacer una pausa, escuchar opiniones y seguir buscando información. Como siempre, gracias por seguir el blog y por leer estas extensas recopilaciones. Nos vemos en próximas entradas.

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