viernes, 30 de junio de 2017

Caleta Hornos: El primer asentamiento europeo en la Patagonia (y la Argentina), detrás de una tranquera y un candado

El pasado mes de enero tuve la oportunidad de saldar, parcialmente, una deuda que tenia con mi provincia: visitar Camarones y alrededores. Algo, muy sintético, adelanté en las primeras entradas de este año, sobre la Ruta Provincial Nº1 y el naufragio del pesquero Chubasco. Tengo varias historias y curiosidades más en carpeta, que por razones de tiempo y organización aún no he podido publicar. Sin embargo, hoy voy a dedicar un espacio en este blog para hacer una pregunta: ¿Por qué no se puede acceder a Caleta Hornos? Aunque, quizás, antes de esa pregunta, debería contestar otra más básica: ¿qué es y por qué es tan importante Caleta Hornos?

Al centro de la imagen satelital se puede apreciar la Bahía Gil, y en el medio de ésta, una hendidura zigzagueante: la Caleta Hornos. Fuente: Google Maps.


Caleta Hornos es una de las tantas caletas que dan forma a la geografía costera de la provincia de Chubut. Al norte del golfo San Jorge y al sur de la bahía de Camarones, un enorme afloramiento de roca se interna en el Atlántico, dando origen al Cabo Dos Bahías y a multitud de caletas e islotes. Entre ellas se encuentra Caleta Hornos, al sureste, en las coordenadas 45°2'24" (sur), 65°40'58" (oeste). La razón que la hace particularmente atractiva, además de la belleza paisajística del lugar en sí mismo, es su relevancia histórica. Sí, porque en ese lugar tan distante e incomunicado de casi todo se produjo la primera fundación de un asentamiento español en las tierras de lo que hoy es la República Argentina, casi un año antes de que Pedro de Mendoza se estableciese en lo que hoy es Buenos Aires.

miércoles, 21 de junio de 2017

Malvinas, Von Spee y un barco fantasma

En estos día se cumplen 35 años del cese de hostilidades en las islas Malvinas (14/junio/1982) y 188 años de la designación del primer gobernador argentino en las Islas Malvinas, Luis Vernet (10/junio/1829). Revisando entre los laberintos de archivos de mi PC en busca de algo para publicar sobre este frío rincón de nuestra Argentina, encontré esta nota que había empezado a armar hace como dos años. Esta es la historia de una batalla que se libró en las aguas de Malvinas, pero no en 1833 ni en 1982, sino en 1914, en los primeros meses de la Primera Guerra Mundial. El título de la nota hace mención, justamente, a las islas Malvinas, por ser el escenario de la batalla, a Von Spee, por su trágico destino, y a un barco fantasma, porque no sería una historia marinera si no tuviera un barco fantasma en algún lado (y créanme que lo tiene).

La escuadra de Maximilian von Spee se reunió en el océano Pacífico al comienzo de la Primera Guerra Mundial, y de allí se dirigió al Atlántico sur, en busca de navíos mercantes enemigos. Allí encontraría un trágico destino en aguas de las islas Malvinas. Fuente: Subadictos.

Contexto previo: la batalla de Coronel

La Primera Guerra Mundial comenzó el día 28 de julio de 1914, con la declaración de guerra por parte de Austria-Hungría hacia Serbia, como respuesta al atentado del 28 de junio de 1914, que le costó la vida al archiduque Francisco Fernando y su esposa, herederos del trono de Austria-Hungría. Sin embargo, el atentado fue más bien una excusa, ya que el clima en la Europa de 1914 estaba preparado para el estallido de una guerra en cualquier momento. Como bien dice Jesús Hernández en su libro "Todo lo que debe saber sobre la Primera Guerra Mundial", en el verano de 1914 Europa era una gigantesca taberna en la que, aparentemente, todo el mundo bebía y departía amigablemente en medio de una camaradería animada por esos estrechos lazos familiares. Sin embargo, los recelos y las envidias no eran ajenas a esa reunión y flotaba un buen número de cuentas pendientes en el aire. Solo era necesario que los efluvios del alcohol patriótico comenzasen a crear una falsa euforia para que, en un instante, se pasase de la camaradería a la pelea multitudinaria.