martes, 22 de septiembre de 2015

Digitalizando el pasado familiar

Hace un tiempo que vengo haciendo un trabajo de hormiga, muy lento, escaneando fotos familiares viejas, y tratando de armar el álbum familiar definitivo. Esta meta es un tanto utópica, porque a gatas puedo ordenar las fotos que saco yo, que desde la que tengo una cámara digital se cuentan de a miles en lugar de los clásicos rollos de 24 o 36 de antaño. En el marco de esta utopía, me he visto en la necesidad de digitalizar diapositivas. Recuerdo que de niño, cuando queríamos ver fotos en familia, se proyectaban las diapositivas en la pared más blanca de la casa. Hoy eso se hace con un pendrive y un TV de treinta y pico de pulgadas, pero bueno, antes era diferente la cosa. Bueno, la cuestión es ¿cómo puedo digitalizar una foto que está en formato diapositiva? Una opción es ir a una casa de fotografía y que ellos se encarguen del trabajo. Pero para los que gusten de arreglarse por su cuenta, hay una opción casera mucho más interesante.

Las diapositivas, el proyector, la pared blanca: todo el encanto analógico del siglo XX para evocar momentos del pasado.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Una entrevista radial y una sesión secreta que deja de serlo


Esta es una historia curiosa. No hay final inesperado, pero sí un comienzo normal y una serie de imprevistas bifurcaciones en el camino. Hace dos años escribí una nota, titulada Operación Golfo Nuevo (1958), en la cual hice una pequeña revisión de los sucesos acaecidos en mayo de 1958, cuando un submarino desconocido incursionó en aguas del Golfo Nuevo y evadió los distintos ataques a los que fue sometido por parte de la Marina argentina. Tiempo después escribí otro artículo sobre el Operativo Comodoro Rivadavia, un suceso similar, aunque mucho más fugaz, sucedido en el año 1959, y aún tengo pendiente encarar un artículo sobre los sucesos de febrero de 1960. Pero bueno, volviendo a la nota de la Operación Golfo Nuevo, tuve buenos comentarios de algunas de las personas que la leyeron, e incluso alguien llegó a comentar en el blog que conocía de primera mano los hechos porque había estado a bordo del destructor Misiones en aquellos días. Pasó el tiempo y, el pasado mes de mayo, se contactó conmigo Christian Devia, de LU17 Radio Golfo Nuevo, para invitarme a salir al aire para conversar sobre este tema, al cumplirse 57 años de aquel suceso.


viernes, 4 de septiembre de 2015

La guerra como fracaso de la Humanidad

Detesto la mediatización obscena y morbosa de la muerte, cuando lo que importa no es la víctima, o los motivos, sino la muerte como suceso. No entiendo como se gana dinero y audiencia mostrando el acto de violencia en si mismo. No importa que fue lo que llevo a fulano disparar con su AK-47 a un grupo de escolares, o las consecuencias de la masacre. No, lo que importa es mostrar desde todos los ángulos, y en cámara lenta, como la ráfaga de balas destrozaba a mengano o zutano. En general trato de abstraerme, a veces por la misma falta de tiempo que me hace abandonar el blog de tanto en tanto, y a veces en forma adrede, saturado de tanta información y desinformación mezcladas a toda hora y en todos los formatos. Sin embargo, hay veces que esto no sucede, y situaciones en las que una foto puede remover conciencias con mayor contundencia que una bomba. Con esto me refiero, específicamente, a las fotos que circularon en los últimos días sobre el niño sirio Aylan Kurdi, quien se ahogó junto a parte de su familia cuando intentaban alcanzar Europa a bordo de un bote sobrecargado.

Fuente: La Nación