lunes, 25 de mayo de 2015

Inquietantes rumores en las costas patagónicas

La entrada de hoy es una de esas que lleva casi dos años de demora, producto de querer ampliar demasiado sin contar con suficiente tiempo para ello. Todo empezó después de leer un par de libros sobre los avistamientos y supuestos desembarcos clandestinos de personas y bienes a bordo de submarinos alemanes al final de la II Guerra Mundial. Los libros en cuestión son "Puerto Seguro", de Jorge Camarasa, y “Tras la estela de los lobos grises, submarinos nazis en la costa argentina” de Ernesto Castrillón y Luis Casabal. Esta es una cuestión muy interesante, ya que en la confusión de los últimos días de guerra en Europa se tejieron cientos de historias que van desde los netamente fantástico hasta sucesos muy probables. Haciendo uso de mi memoria, y de las cosas que, más mal que bien, voy recopilando sobre la historia de la región patagónica, me encontré con inquietantes referencias que complementan parte de las investigaciones realizadas en los citados libros. De hecho, hasta tengo una anécdota personal al respecto, que dejaré para el final. Trataré de resumir de la forma más ordenada y clara posible todos estos temas, pero antes de eso, vamos a empezar por el principio, o sea, los dos libros.

1) Los últimos días del III Reich y los submarinos perdidos

En los confusos días de abril y mayo de 1945, mientras Alemania colapsaba por el este y el oeste, hubo una seguidilla de sucesos que al día de hoy no han sido debidamente aclarados. El primero de ellos es el tema de la muerte, o no, de Hitler, algo sobre lo que se ha escrito largo y tendido, y aún se sigue haciéndolo (Nota del autor: soy de los que creen que se suicidó en el búnker, pero no deja de llamarme la atención la cantidad de indicios y pistas difusas que apuntan en el otro sentido). Otro tema, que a veces se relaciona con éste, es el de los submarinos alemanes, los U-boote. Entre el 2 y 8 de mayo de 1945 se pone en marcha la operación Regenbogen (Arco Iris), destinada a la destrucción de los U-bootes por parte de sus respectivas tripulaciones. Tras recibir la orden de alto el fuego, muchos comandantes de submarinos pusieron en práctica dicha operación, consistente en abandonar las bases, alcanzar aguas profundas, inutilizar los instrumentos y finalmente destruir sus naves. El problema que se desencadenó a posteriori fue que los Aliados no tenían datos fiables de cuantos U-bootes andaban pululando por todo el mundo. Si bien la meticulosa burocracia alemana parecía dar cuenta del destino de todas las unidades en servicio, no estaba claro si realmente todos los submarinos se habían autohundido como se decía, o si faltaba alguno en la cuenta. En las semanas posteriores a la capitulación alemana el mando aliado levantó las prohibiciones de navegación por las aguas del Atlántico y los barcos mercantes volvieron a navegar con sus luces encendidas por la noche. Sin embargo, el 10 de julio de 1945, el U-530 apareció de la nada en la fría y nublada mañana de Mar del Plata y los fantasmas volvieron a agitarse. Surgieron muchas preguntas: ¿cómo había permanecido oculto todo ese tiempo? ¿por qué venía a la Argentina? ¿Habían transportado a algún jerarca importante? Sobre este tema se ha investigado mucho, por lo que no voy a detenerme en este punto (quizás lo haga en una futura entrada, pero no en el corto plazo), pero es importante destacar que la sorpresa que causó se iba a ver ampliamente superada un mes después, cuando en la mañana del 17 de agosto de 1945 emergió de las aguas el U-977, también en la costa de Mar del Plata. La guerra en Europa había terminado casi tres meses y medio antes, y la guerra en el Pacífico se hallaba en su última fase, con un Japón doblegado después de dos bombas atómicas y la invasión rusa en la península de Manchuria. Sin embargo, otro submarino fantasma emergía de las aguas. ¿Había más? Pues a partir de aquí se abre un abanico de testimonios, pistas dudosas e hipótesis que van desde cero a una docena de U-bootes pululando por las costas argentinas. De hecho, en el memorial de Laboe, en Alemania, un sitio dedicado a la historia de la guerra submarina, hay un antiguo mapa cuyo autor es desconocido, donde se marca con una escueta cruz de hierro algún lugar de la costa bonaerense como el sitio del hundimiento de un U-boote. Fue precisamente en esa costa donde se denunciaron avistajes en 1945, circularon rumores pueblerinos, y se contaron historias de boca en boca. Por supuesto, esos rumores e historias también se extendieron a las solitarias, remotas, y poco vigiladas costas patagónicas. Como veremos a continuación, esos rumores podrían no ser del todo disparatados.

El U-530 en Mar del Plata. Era un submarino clase IX, comandado por el capitán Otto Wermuth. Sus tripulantes echaron por la borda todos los documentos y equipos sensibles, incluyendo los torpedos, antes de entregarse. Algunos autores aseguran que podrían haber hundido al buque brasileño Bahía mientras navegaban hacia la Argentina [Fuente: Wikipedia].

sábado, 2 de mayo de 2015

Notas periodísticas sobre la colonia Chubut en el siglo XIX

Este año tiene un significado especial para Chubut, y en especial para todo lo relacionado con la gesta galesa, ya que se cumplen 150 años de la llegada del primer contingente de colonos a las aguas del golfo Nuevo, un 28 de julio de 1865. Desde el año pasado, y durante todo 2015, se sucederán eventos y actividades especiales, que tendrán su máximo en tres meses, el próximo 28 de julio. Desde Bahía Sin Fondo quiero aportar mi granito de arena a estas celebraciones, publicando algunas notas sobre temas afines. En este caso se trata de una pequeña recopilación de artículos periodísticos de lengua inglesa relacionados con los primeros años de la colonia. No es una recopilación exhaustiva, sino más bien uno de mis típicos rejuntes, producto de guardar enlaces y archivos que encuentro mientras busco otra cosa. De todas formas, creo que todos ellos tiene sus particularidades que viene bien revisar por estos lados. Así que vamos a remontarnos hasta el lejano 1869 para empezar este recorrido histórico.

Esta es la única imagen que existe del clíper Mimosa, que trajo al primer contingente de galeses a las costas de Puerto Madryn [Fuente: Wikipedia].

1869

El periódico The Star (de Christchurch, Nueva Zelanda) en su edición Nº 314, correspondiente al lunes 17 de mayo de 1869, reproduce una serie de cartas de los colonos galeses, que había sido publicadas previamente por el periódico Mercury, de Liverpool, el 16 de febrero del mismo año. Hice una pequeña selección de pasajes de estas cartas que creo tienen un interés especial, que comparto a continuación.
Mr Lewis Jones, writing under date Patagones, November 25, 1868, to the Rev. Michael D. Jones, Bod Iwan Bala, North Wales:
"I received your letter dated June 6. I arrived here a week ago, and intend returning to the colony in about three or four days. The colony is quite safe for you now. Every family has a good crop of wheat. Butter in abundance from the new cows ;one or two tons of it shall be shipped to Buenos Ayres, and the remainder of the cargo will probably be wheat unless some most unforeseen accident should happen to the crops. I brought with me this time about £250 worth of Indian merchandise to sell for credit of the colonists. Mr D. Williams, of New York is here with me, and it is very likely the ship will return here again from the colony for a load of cattle for him. Our people are now rich and confident. Your company had better remain quiet till you hear from me from Buenos Ayres, but be ready to act immediately. We must have more immigrants — men with money only, and not poor people. Before you receive another letter from me, I daresay that my Mrs Jones will be about leaving Liverpool for the colony; in that case you can send under her care anything you or other friends of the colonists may wish to send to their friends in the colony."