viernes, 27 de marzo de 2015

1915-2015, algunas cosas no cambian

La letra del tango Cambalache dice que "El mundo fue y sera una porquería, ya lo se, en el quinientos seis y en el dos mil también...", mientras que la sabiduría popular asegura que "todo tiempo pasado fue mejor". Lamentablemente en lo cotidiano creo que Discépolo estuvo más atinado en su entendimiento de la realidad social. Hace unos días, en el grupo de Facebook Madryn Olvidado, se compartieron algunas imágenes sobre el estado actual del monumento a la Gesta Galesa, emplazado en la intersección de Belgrano y Roca. Las rejas que rodean al monumento se hallan rotas, está todo pintarrajeado, y su estado general muestra un cierto abandono. Este abandono resulta particularmente irónico teniendo en cuenta que este año se celebra el sesquicentenario de la llegada de los colonos galeses a la zona y el comienzo de la integración efectiva de la Patagonia al Estado argentino.

En mi infancia la Galesa, como le decimos los madrynenses, tenía el estanque lleno de agua y estaba iluminada. Luego empezó el abandono, no hubo más agua ni luz, e incluso hasta se instaló alguien a vivir dentro del monumento. Hubo que llegar al extremo de poner rejas, pero ni eso sirvió para frenar la desidia y la incultura. Fuente: Facebook Madryn Olvidado.

miércoles, 18 de marzo de 2015

El misterio del Río de Oro

Los pecios y los naufragios tienen un encanto especial, un aura de misterio y nostalgia que se agranda con el paso de los años. Más aún, se ve acentuado en el caso de aquellos cuya historia permanece en el anonimato, y que apenas nos han legado poco más que un nombre y una fecha. En el golfo Nuevo hay varios de estos últimos. Sin ir más lejos, el pecio de Bahía Galenses (ver notas previas aquí y aquí) sigue siendo un misterio, aunque parece ser que su nombre y su historia corresponden al del ballenero norteamericano Dolphin. Otro del que ya hablamos por estos lados es el que está hundido en Punta Ameghino, la barcaza que se llevó una tormenta tan fuerte que ni el nombre nos dejó. En fin, podría citar otros ejemplos más, pero me voy a detener en uno que me tiene especialmente intrigado: el naufragio del Río de Oro.

Video del naufragio Rio de Oro (20/octubre/2008) - Fuente: Evolucionaweb on Vimeo.

Hace un tiempo, gracias a las colaboraciones que siempre aparecen en el grupo de Facebook Madryn Olvidado, encontré una nota del semanario Golfo Nuevo donde se relata el hundimiento de este barco. La nota en cuestión está en la edición del día sábado 21 de diciembre de 1918.

La noticia del incendio y posterior hundimiento apareció en la edición del sábado 21 de diciembre de 1918. Fuente: Biblioteca Municipal y Popular Domingo Faustino Sarmiento (Puerto Madryn).

sábado, 7 de marzo de 2015

La operación Shogo

Este es un artículo cuya escritura he abandonado repetidas veces, pero que al fin he podido redondear. Vamos a retroceder unos setenta años, hasta octubre de 1944. La Segunda Guerra Mundial ha dado un vuelco. Después de la redefinición de las posiciones y acciones de los años 1942 y 1943, el curso de la guerra es dirigido por otros. Alemania retrocede en forma más o menos desordenada ante la presión creciente del Ejército Rojo. Italia ha sido invadida por los Aliados y combate con más confusión que convicción. A Japón tampoco le van las cosas bien. Después de la batalla de Midway, en 1942, donde perdió cinco estratégicos portaaviones, la guerra en el Pacifico le es desfavorable. Ha encadenado una serie de derrotas que lo compromenten seriamente. Para octubre de 1944, las fuerzas de Estados Unidos están desembarcando, con un poco de caos, en las Filipinas. McArthur lidera esta invasión, guiado más por el orgullo que por la pura estrategia.

La flota de Kurita abandona el puerto de Brunéi en dirección a las Filipinas (22/octubre/1944). En primer plano el se ve Nagato; en segundo plano, el Musashi y el Yamato; más adelante los cruceros Maya, Chokai, Takao, Atago, Haguro y Myoko [Fuente: Wikipedia].

Japón ha decidido hacer frente a la cada vez más numerosa y poderosa flota estadounidense. Sabe que las posibilidades de conseguir una victoria son exiguas, pero al menos espera infligir los suficientes daños como para obligar a los EE.UU. a negociar el fin de la guerra. Por ello, entre otras cosas, envía una avanzada por mar, compuesta por algunas de las viejas glorias de la otrora poderosa marina imperial. Al mando de esta operación se encuentra el vicealmirante Takeo Kurita.