sábado, 26 de julio de 2014

4 años, 200 artículos, y algunas reflexiones

Casi sin quererlo, Bahía Sin Fondo cumplió cuatro años en el ciberespacio, o la blogósfera, como más les guste. Cuando empecé tenía mis dudas acerca de si iba a poder darle la continuidad que se merecía. Internet está plagada de webs y blogs muertos, algunos de los cuales no pasaron de su etapa embrionaria y otros que se desarrollaron y un día dejaron de crecer y quedaron estáticos. Algunos de mis blogs favoritos, que me llevaron a preguntarme si valía la pena, y si podía, escribir un blog, están hoy muertos. Pero bueno, acá estoy todavía, alimentando este hobby al que me gustaría dedicarle más tiempo, y con ganas de seguir aportando pequeñas perlitas y curiosidades.

Nube de tags de las últimas 10 entradas [creado con Tagul.com]

A modo de balance, y aprovechando que para este aniversario he superado la barrera simbólica de los 200 artículos, he decidido hacer un muy breve resumen de algunos números que caracterizan al blog. Doscientos  artículos en 4 años son unos 50 por año, o sea, casi uno por semana. Sin embargo, desde mediados del año pasado tengo un ritmo mucho más bajo (31 artículos en 2013 contra 52 y 66 en los dos años anteriores). A mi favor puedo decir que las notas han ganado en calidad y extensión. Pero bueno, vayamos al balance del que les hablé:

domingo, 20 de julio de 2014

Viendo la Primera Guerra Mundial a través de los billetes y monedas


Desde el mes pasado, y hasta fines del 2018, vamos a vivir una serie de centenarios relacionados con la Primera Guerra Mundial. No me voy a detener mucho hablando sobre la guerra en sí, porque esta nota es un lugar muy pequeño para ello. Como toda guerra, fue una gran tragedia, y en particular, fue la más grande que vivió la Humanidad hasta ese entonces. por supuesto, ninguna lección se aprendió de ella, porque poco más de dos décadas después el mundo se lanzó a otra guerra de proporciones más grandes y devastadoras. En su momento fue llamada "la guerra para acabar con todas las guerras", cosa que a la luz de la historia es una completa mentira. También ha sido considerada la última guerra del siglo XIX, ya que en parte se peleó como en ese siglo, pero con nuevas armas más letales.

Anverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

Reverso del billete de 5 marcos alemanes (Fünf Mark) del 01/08/1917. Número de catalogo Krause #56a.

lunes, 14 de julio de 2014

Más códigos sin descifrar y un misterio personal

Mientras escribía la entrada anterior sobre El castillo de las estrellas y el manuscrito Voynich, me encontré con varias referencias a otros textos que aún no han sido descrifrados, pero que no tienen tanta publicidad como el Voynich. A eso se le suman otras sobre códigos sin descrifrar que tengo anotadas en un archivo de texto hace rato. Como cereza del postre tengo en mis manos un enigmático texto para compartir sobre el que no sé nada. Pero primero lo primero, vayamos por partes y veamos que textos permanecen aún ocultos tras una cortina criptográfica.

Códex Seraphinianus
Si el Voynich es raro, el Códex Seraphinianus lo es diez veces más, aunque a diferencia del primero, al menos se conoce su autor y fecha de elaboración. Se trata de un libro escrito e ilustrado por el arquitecto, diseñador y artista italiano Luigi Serafini, entre los años 1976 y 1978. El libro, o Códex, tiene 360 páginas y está organizado en once capítulos, agrupados en dos secciones. La primera sección parece describir el mundo natural: flora, fauna y física. La segunda parece referirse a los diversos aspectos de la vida humana: historia, ropa, arquitectura, etc. Todas sus páginas están decoradas con complejos dibujos surrealistas y escritos con un alfabeto desconocido, de letras redondeadas y con vagas reminiscencias a la escritura latina. La obra completa parece una rara mezcla del Voynich, el surrealismo, y las pinturas de El Bosco. El idioma en el que está escrito el libro es indescifrable, y ha resistido el análisis de diversos investigadores independientes. Sin embargo, en una charla realizada en la Sociedad de Bibliófilos de la Universidad de Oxford, en mayo de 2009, Serafini declaró que no hay significado oculto detrás de la escritura del Códex. Según él, su única intención era transmitir al lector la misma sensación que tienen los niños al sentarse en frente de un libro que todavía no pueden entender, a pesar de que ven que su escritura tiene sentido para los adultos. Si esto es cierto, este libro se trataría de un misterio que nunca será solucionado.

Páginas 180-181 del Códex Seraphinianus. Se puede descargar el libro completo desde diversos sitios [Sitio1, Sitio2]

sábado, 5 de julio de 2014

El castillo de las estrellas, una amena introducción al fascinante manuscrito Voynich

Hace un par de semanas terminé de leer "El castillo de las estrellas", una entretenida novela escrita por el astrofísico español Enrique Joven. La tenía en mente desde que leí una reseña muy buena en Tecnología Obsoleta hace varios años. No la podía conseguir en papel en Argentina, y traerla desde España la encarecía mucho. Hace un par de meses la vi en oferta en Casa del libro, en formato electrónico, y me saqué las ganas. La novela trata, con rigor histórico y científico, la relación entre grandes astrónomos, como Tycho Brahe y Johannes Kepler, con un misterioso libro conocido en la actualidad como el Manuscrito Voynich. La historia se desarrolla en el presente y se relata desde el punto de vista de un jesuita que está tras las pistas de dicho manuscrito. Él, junto a otros dos compañeros, un astrónomo inglés y una misteriosas joven mexicana, van a recorrer distintos lugares de España e Italia en busca de las pistas que dejaron antiguos miembros de la orden jesuita acerca de la clave para descrifrar el libro. Paralelamente, se van contando las vidas de Brahe y Kepler, y de otros personajes históricos del siglo XVI.



La novela, como dije al principio, es entretenida, y además rigurosa. Quizás si tuviese que hacer una crítica, por mínima que sea, sería que, al igual que muchas otras novelas basadas en misterios históricos (Dan Brown y cía.), los personajes de la historia tienen una facilidad y una suerte para dar con las pistas (sumado a que toman aviones y trenes que siempre se ajustan a su tiempos) que a mi gusto le quitan un poco de realismo. Pero bueno, es ficción, si no fuese así sería un informe o ensayo. Pero bueno, a lo que quiero enfocarme ahora es al misterioso libro que articula toda la novela: el manuscrito Voynich.

Un fragmento del folio 58r del manuscrito Voynich.

martes, 1 de julio de 2014

Buscando mapas viejos de la Patagonia (y muchos otros lados)

Bueno, después de postergarlo muchas veces, he decidido encarar la continuación del artículo sobre los mapas antiguos de la Patagonia. En todo este tiempo he ido recolectando fuentes dispersas, algunas de las cuales anexé a la nota anterior del 2012. Otras me han quedado apuntadas en un archivo de texto, por lo que me he propuesto hacer un poco de orden y limpieza y pasarlas en limpio en el blog. Sin más demoras, allá vamos:

- La biblioteca del congreso de los Estados Unidos
Buscando al tuntún en la web, llegué al portal de la biblioteca del congreso de Estados Unidos, en donde hay una interesante colección de mapas que incluye, entre otros, a la Patagonia. Allí están el mapa de navegación de las corbetas Descubierta y Atrevida sobre la costa Patagónica (1789), el de la travesía de Francisco de Orosco (1754), y el mapa de América por Diego Gutiérrez (1562). Sin embargo, uno de los que me pareció más interesante fue el Atlas del plano catastral de la República Argentina, de Carlos de Chapeaurouge (1901). Se puede acceder a los mapas en detalle de toda Argentina, y en particular a la zona Patagónica, incluyendo las islas Malvinas y Chile.

El mapa de América por Diego Gutiérrez (1562) [Fuente: Wikimedia Commons].

Mapa perteneciente al atlas del plano catastral de la República Argentina, de Carlos de Chapeaurouge (1901) [Fuente: Biblioteca del congreso de Estados Unidos].