sábado, 15 de marzo de 2014

Bestias afuera

Hace unas semanas leí una nota de opinión en el blog "El lugar de lo fantástico" que despertó mi interés en este libro. Se trata de Bestias afuera, la novela de Fabián Martínez Siccardi, ganadora del premio Clarín de novela 2013. La novela relata la historia de un joven agrónomo viaja a una estancia en la Patagonia para realizar un relevamiento de plagas. Lo acompaña su perro Atila, con el que tiene un vínculo más estrecho que con cualquier humano. En la soledad del valle lo esperan el dueño de casa, un hombre mayor afectado por una enfermedad degenerativa, y una mujer huraña y misteriosa que lo cuida, con su pequeño hijo. La inquietud va creciendo a poco de llegar: el aislamiento es extremo; la naturaleza, hostil; los animales que acechan en la región han hecho desaparecer el ganado; una presencia oscura y siniestra hace sentir su influencia en el lugar.

Es una novela corta (122 páginas), a mi juicio es más un relato o cuento largo que una novela. La historia es atrapante, lo sumerge a uno en ese rincón alejado del mundo, en algún lugar de la Patagonia. El autor logra crear una un clima constante de amenaza indefinida, con una buena dosis de suspenso y misterio. Bestias afuera indaga en las fuerzas primitivas y las pasiones incontrolables que a todos nos habitan.


"Ninguna advertencia podía prepararme para la magnitud del aislamiento, para la ruptura que la soledad del paisaje marcaba con lo que iba quedando atrás, y menos aun para lo que sobrevendría después. Atila y yo íbamos camino a La Guillermina, un antiguo casco de estancia en un valle de altura, separado por sierras escarpadas de un pueblo tan insignificante que, a los pocos minutos de haberlo dejado, se había desdibujado en mi mente." (Bestias afuera)

Como puntos flojos podría citar el final, que no me agradó demasiado, y además es una pena que el autor no haya ahondado en algunas de las historias paralelas, como el recuerdo del abuelo que persigue al protagonista durante su permanencia en la estancia, y algunos otros detalles de su vida que llaman la atención (en una parte el protagonista dice que no conoció a su padre, pero nunca dice porque). Por eso es que creo que se trata más de un relato largo a una novela corta, ya que la historia está bien concentrada y tratada, pero no da lugar a otros relatos secundarios. De todas formas, esto último es un asunto menor que no le quita interés ni calidad a la novela.

En resumen, un libro muy recomendable, a mitad de camino entre el relato de fantasmas y un thriller psicológico, que invita a leerlo de un tirón, o en un par de noches, como fue mi caso. Ahora sí, los dejo y nos vemos en la próxima entrada.

sábado, 1 de marzo de 2014

Cuando Alemania anexionó la Patagonia, y otras historias igualmente difíciles de creer

En estos tiempos tan mediáticos se ha vuelto moneda corriente dudar sobre las fuentes de información (y a buena hora). En el pasado eso era diferente, y se daba más crédito a las noticias que circulaban por los medios, ante la imposibilidad de contrastarlos con nuestro conocimiento directo de la realidad. Si le ocurría algo a mi vecino, podía comprobar la información de los medios con lo que veía o averiguaba por mi cuenta, pero si ocurría algo en Turkmenistán, difícilmente podía verificarlo de primera mano. Bueno, eso es ahora un poco diferente gracias a la irrupción de Internet, las redes sociales, etc., que nos permiten contrastar las informaciones proporcionadas por diferentes canales informativos.

¿A que viene toda esta reflexión? Bueno, a eso vamos. Estuve probando el buscador Elephind, que trabaja sobre varias bases de datos de periódicos antiguos, y me encontré sin querer, con esa casualidad que caracteriza a este blog, con una breve noticia que paso a compartir. Se trata de una supuesta anexión de la Patagonia por parte de Alemania, en agosto de 1886:

Breve nota, o telegrama, del South Australian Register del 23 de agosto de 1886, donde se menciona la anexión de gran parte de la Patagonia por parte de Alemania.

Algunos recortes de diversos periódicos de Australia y EEUU donde se repite una y otra vez el mismo telegrama que advierte sobre la anexión de gran parte de la Patagonia por parte del imperio Alemán.