jueves, 21 de noviembre de 2013

Recuerdos del vapor Vesta

Para no desentonar con el artículo anterior, voy a seguir con otra de esas noticias rescatadas de diarios antiguos. Se trata de un ejemplar del (casi) mítico semanario Golfo Nuevo, del sábado 16 de febrero de 1946. Allí aparece una nota titulada "Una simpática excursión visitó Puerto Madryn", que relata la visita a la ciudad por parte de un contingente de personas del valle, pertenecientes al culto protestante. El cronista de la nota relata parte de una entrevista con uno de ellos, un anciano que había llegado a la zona en el contingente del vapor Vesta... pero mejor les dejo que lean la nota original:
Semanario Golfo Nuevo, página 3 de la edición del sábado 16 de febrero de 1946 [Fuente: Biblioteca Sarmiento]

jueves, 7 de noviembre de 2013

Una botella perdida en el lago Argentino

Excede el propósito y alcance de este blog ponerme debatir o analizar las situaciones que me llevan a tenerlo un poco descuidado. Por varios motivos me temo que esto seguirá así hasta que empiece el próximo año, pero trataré de que no sea tan así. Por eso es que la nota de hoy es muy, pero muy breve. Simplemente quiero compartir un pequeño recorte de diario de hace medio siglo. Se trata de la edición del diario La Nación, del viernes 30 de Mayo de 1958, en donde aparece una noticia breve titulada "Botella perdida":



Botella Perdida

RIO GALLEGOS, 29- Con la dirección del delegado de turismo de la provincia de Santa Cruz, Sr. Oscar R. Fernández Vidal, se están realizando averiguaciones en la zona del lago Argentino destinadas a ubicar el lugar exacto donde el investigador argentino Francisco P. Moreno dejó una botella con datos y observaciones que realizara en su primer viaje por la Patagonia, en 1874, cuando el presidente Sarmiento le encomendó tal tarea.

Se entiende que la botella fué dejada por el perito Moreno en el lugar denominado Punta Banderas, pero nada más se pudo saber hasta ahora.


Yo había leído de una botella dejada por Feilberg en 1873 en el lugar denominado con su nombre (Punta Feilberg), al pie de un remo sobre el que ondeaba la bandera argentina. Pero nunca leí nada sobre una botella enterrada por Moreno en Punta Bandera. En fin, otro misterio más de la Patagonia sobre el cual ahondar. Dejo el tema abierto a debate, y me despido hasta la próxima (sea cuando sea...)

viernes, 1 de noviembre de 2013

La distópica visión de "Un mundo feliz", de Huxley

No tengo mucho tiempo para estar al día, entre otras cosas, con las novedades del género de ciencia ficción. Para decirlo de otra forma, le he perdido el tren hace rato. Pero como sigue siendo uno de mis favoritos, al menos trato de saldar deudas pendientes con algunos clásicos. Hace unos meses me dediqué a la saga Odisea Espacial, de Clarke, y ahora acabo de terminar con otro clásico: Un mundo feliz, de Aldous Huxley. Esta es una novela que mas que de ciencia ficción es de ficción distópica. El eje del libro no es tanto la cuestión tecnológica, aunque está presente, sino la forma en que ha evolucionado la sociedad humana en un futuro ubicado seis siglos por delante. La humanidad en la novela de Huxley es casi perfecta, hay salud, juventud, y placer, y se han erradicado la guerra, la enfermedad, y la vejez. Sin embargo, todo esto se ha logrado a un alto precio, eliminando la familia, la diversidad cultural, el arte, la literatura, la religión y, especialmente, la libertad.


En la sociedad feliz de Huxley las personas nacen por tecnología reproductiva y cultivos humanos, ya nadie tiene hijos ni forma parejas estables. Los niños al nacer son divididos en castas denominadas como alfa, beta, gamma, delta, y épsilon, y de esta forma son condicionados mediante una técnica denominada hipnopedia para poder manipularlos sin inconvenientes en su adultez. Desde el mismo momento de su concepción (o cultivo, para ser más exacto) las personas ya tienen programado su trabajo, y en cierta manera, su vida completa. Existe un organismo que controla casi todo el mundo, denominado como el Estado Mundial, que ha reemplazado a las naciones, que provee a la población de una droga llamada soma, la cual es definida en una parte del libro como un producto que tiene todos los beneficios del Cristianismo y el alcohol, pero sin sus defectos.