sábado, 28 de julio de 2012

¡Feliz 28 de Julio! Mientras tanto, sigo dándole vueltas al nombre de Madryn

El 28 de Julio de 2012 se conmemora un nuevo aniversario, el Nº 147, del arribo de los colonos galeses a las costas del Golfo Nuevo, en la actual Puerto Madryn. La gesta galesa, sobre la cual se ha hablado/escrito largo y tendido (y seguirá corriendo tinta sobre el tema, sin dudas), fue un ejemplo de colonización pacífica, con una convivencia armoniosa con los aborígenes autóctonos, los Tehuelches. Después de los fallidos intentos de colonización de Simón de Alcazaba (hace rato que quiero dedicarme a este singular personaje) y el fuerte San José, fue el inicio de la efectivización de la soberanía argentina en Chubut. Si bien la historia de los galeses izando la bandera azul y blanca es discutible (ver Fondebrider y Dumrauf), a través de ellos fue que la Argentina comenzó a ejercer su soberanía en forma práctica.

El 28 de Julio es también el aniversario de la fundación de Puerto Madryn, aunque en la práctica no hubo una población estable hasta 1886, cuando se comienza con los trabajos del ferrocarril central del Chubut. Por eso, creo que esta es una buena fecha para seguir hurgando un poco más en la historia del nombre de nuestra ciudad. Hace un tiempo publiqué un artículo sobre el castillo galés del mismo nombre, en donde dije que el castillo "originalmente fue la casa de la familia Madryn, dinastía muy antigua cuyas raíces llegan hasta el siglo XI". Pues bien, parece ser que el nombre Madryn, al menos, es mucho más antiguo, del siglo VI. Así lo pude comprobar en algunos libros del siglo XIX, como The Cambrian biography (1803), de William Owen Pughe, Transactions (1822), de la Cymmrodorion society, y A biographical dictionary of eminent Welshmen (1852), de Rob Williams.

Fragmento del Transactions, donde se cita la vida de Madryn.
Partiendo de las fuentes citadas, y buscando información en algunos sitios dedicados a la historia antigua de Gales, pude averiguar un poco más sobre el origen del nombre. Madryn era la mayor de las hijas del rey Gwrthevyr (en inglés, Vortimer the Blessed), y nació aproximadamente en el año 440(DC). Es probable que su nombre sea una variación del nombre de una diosa Romano-Británica, Matrona. Madryn se casó muy joven con el principie Ynyr, descendiente del Emperador Magnus Maximus, y juntos gobernaron el Reino de Gwent (actualmente el condado de Gwent, en el sureste de Gales) después de la muerte de su padre.

Santa Madryn [Fuente: Wikipedia]

martes, 24 de julio de 2012

Bahía Sin Fondo cumple su segundo año

Sí, hace dos años empecé este proyecto-afición, sin una noción demasiado definida de para donde rumbear. La idea originalmente se me ocurrió varios meses antes, pero la fui postergando porque temía que se convirtiese en una pérdida de tiempo, en un entretenimiento pasajero y nada más. Pero bueno, teniendo en cuenta el tiempo de existencia de Internet, y en particular, de los blogs, podría decir que Bahía Sin Fondo ha dejado de gatear y está caminando con bastante seguridad. Todavía está en la infancia, como mucho asomando a la pre-adolescencia, pero me siento conforme con el camino recorrido. Hubo vaivenes, meses de alta producción y otros muy pobres. Las notas fueron de calidades dispares, pero de a poco la temática se va acotando y las notas van convergiendo.

Una comparación muy superficial con algunos de mis blogs favoritos me deja en un escalón muy bajo, pero bueno, por algo son mis blogs favoritos: tienen años de existencia y una edición consolidada. Lejos estoy de Tecnología Obsoleta, con unos 1600 artículos en unos 7,5 años, de La Ciencia de la Mula Francis, con 2725 artículos en 4,5 años, o Eureka, con 3126 artículos en 8,5 años. Ni hablar de Microsiervos, que con más de 30 artículos promedio por semana y diez años en Internet se escapa de cualquier cálculo. Bahía Sin Fondo, con unos 135 artículos en 2 años es apenas un suspiro comparado con aquellos (Microsiervos publica esa misma cantidad en un mes, y La Ciencia de la Mula Francis en tres), pero me conformo con este ritmo pausado que es sostenible en el tiempo. Hoy por hoy Bahía Sin Fondo es una afición, un pasatiempos en el cual vuelco inquietudes personales e investigaciones (muy) amateur, pero la verdad es que el trabajo y la familia insumen la mayor parte de mis horas, por lo que dedicarle más tiempo al blog es impensado en el corto plazo. Pero al menos estoy tratando de enfocar mis esfuerzos y publicar mejores notas, bien documentadas, y aportar algo de material original. A veces caigo en la tentación de repetir alguna que otra cosa que veo en otro lado, pero desde hace un tiempo ya que estoy enfocándome en cosas inéditas, originales, o al menos que tengan un aporte personal (pequeñito, pero aporte al fin)

Bahía Sin Fondo comienza su tercer año. Tengo un montón de material durmiendo en mi PC, desde ideas muy verdes que consisten en un único título, hasta artículos a medio redactar que están a la espera de una imagen, una referencia, o un poco de paciencia para depurar la escritura. Creo que con el tiempo los temas predominantes en el blog van a ser los relacionados con la Patagonia, pero, fiel a mi espíritu un poco caótico y procrastinador, seguirán apareciendo notas de temas diversos, como ciencia, tecnología, espacio, y curiosidades. Por ahora solo me resta decirles gracias a todos los que visitan Bahía Sin Fondo cada tanto, a todos lo que lo enlazaron a sus sitios, y a todos los que comentaron las notas. Los invito, una vez más, a zambullirse en las aguas de la mítica Bahía Sin Fondo, en busca de cosas inesperadas.

Hasta siempre

martes, 17 de julio de 2012

El ferrocarril transpatagónico sigue esperando

Hace unos meses que tengo pendiente retomar el tema de los ferrocarriles en Argentina. Por una cosa u otra lo he ido dejando para después, no por falta de interés, sino porque otras cosas se fueron posicionando en su lugar. También es cierto que tengo cierta tendencia a la procrastinación, lo cual no me ayuda mucho. Pero bueno, de la mano de algunas conversaciones casuales, decidí sentarme de nuevo con este tema, así que ahí vamos.

El ferrocarril argentino comenzó a rodar allá por la segunda mitad del siglo XIX. Evolucionó rápido, de la mano de la inmigración y la explotación agrícola-ganadera. Así, en unas pocas décadas, el país pasó de tener ninguna línea férrea a tener un tendido que igualaba a varios países de Europa

Evolución de la red ferroviaria nacional entre 1870 y 1910 [Fuente: Educ.ar]

Superposición del tendido ferroviario argentino sobre el mapa de Europa, extraído de la Revista Geográfica Americana (1948)

miércoles, 11 de julio de 2012

Las obras completas de H.P. Lovecraft

Hace unos días terminé de leer el tercer tomo de las obras completas de Howard Phillips Lovecraft (de Editorial Diada), después de una pausa de un par de años. Los dos primeros los había comprado juntos, pero tardé en conseguir el tercer tomo en forma individual, en todos lados insistían en venderme el lote completo. Anécdotas al margen, hablar de Lovecraft es hablar de pesimismo, de miedo, de horror, y finalmente, de desesperanza. Para los que somos lectores asiduos de esa mal (e injustamente) reputada temática de la literatura encuadrada como Terror – Horror – Fantástica, el nombre H.P. Lovecraft surge desde temprano, desde las primeras lecturas. Junto con su predecesor, E.A. Poe, y su homólogo moderno, Stephen King, componen una trilogía de autores que se han convertido en inevitables. No son iguales, y sus relatos se ambientan en diferentes épocas, pero cada uno toca las fibras del miedo más atávico de una forma única. Convengamos que leer Lovecraft no es como leer a King, el cual logra que te involucres con cada uno de sus personajes, y sientas verdadera tristeza cuando les pasa algo malo. Tampoco es como leer a Borges, donde la prosa culta y puntillosa del escritor no muestra ninguna grieta. Los personajes de Lovecraft son bastante simples, sabemos poco de ellos en la mayoría de los cuentos. Sus relatos están llenos de lugares comunes y se nota en cada trazo donde se encuentra el autor, con su veta temerosa, prejuiciosa, y muy pesimista. Sin embargo, sus relatos terminan envolviéndote en un manto oscuro, pesado, ominoso, que siembra la semilla del  miedo en lo profundo de tu ser. Lovecraft no pudo escapar a sus fantasmas, a los fantasmas de todos los días, y los volcó en una serie espantosamente terrorífica de relatos. En el mundo literario de Lovecraft, tanto como en su propia vida, no hay lugar para el optimismo ni para los finales felices. Los personajes cuentan las historias desde la óptica de la angustia, bordeando la locura o en un acto final previo al suicidio. Todo empieza y termina mal, y los personajes a lo sumo aspiran a sobrevivir de casualidad y finalizar sus existencias escondidos y en las sombras. Como un reflejo de su propia vida, que tan detalladamente se describe en la introducción del libro (acertadamente llamada “He sido siempre un extraño”), los relatos de Lovecraft hablan del miedo a lo desconocido, del miedo a aquello que no se entiende, del miedo a lo que cambia para nunca más volver a ser igual.


sábado, 7 de julio de 2012

Un extraño mapa de una Sudamérica que no fue

Vuelvo al blog después de un receso de casi dos semanas por motivos variados (e incorrelados), desde lo laboral hasta lo doméstico y alguna cuestión médica entre medio. Tengo una pila de material que quiero volcar al blog, pero entre tanta interrupción no puedo dedicarle el tiempo necesario como para procesar todo y escribir algo decente. Por eso es que esta breve entrada la voy a dedicar a una cosa sobre la que no he podido hallar mucha información. Se trata de un extraño mapa de Sudamérica que anda dando vueltas por mi PC desde principios de este año. Lo hallé, como en otras ocasiones, de forma casual mientras buscaba información sobre viajeros y exploradores en la Patagonia a principios del siglo XX. En la revista Electroneurobiología del año 2007 aparece un artículo dedicado a Christofredo Jakob y su travesía científica a Tierra del Fuego en el año 1923. Christofredo Jakob era un científico alemán nacionalizado argentino que fue uno de los pioneros en el área de las neurociencias en Argentina, pero además realizó investigaciones en otras áreas, como la biología general, antropología, paleontología, filosofía, etc. En el artículo de la revista, donde se describe el viaje de Jakob en el vapor Cap Polonio, y se reproduce parte de su trabajo original de aquella época, aparece el mapa que da motivo a esta entrada:

Mapa francés del año 1918, basado en las ideas de Otto Tannenberg sobre un estado independiente germano-americano [extraido de la revista Electroneurobiología].