jueves, 26 de abril de 2012

Estación astronómica austral Félix Aguilar

En el medio de la meseta patagónica, en uno de esos rincones apacibles y hermosos del sur, se encuentran los restos de un proyecto científico abandonado. En Santa Cruz, a mitad de camino de las ciudades de El Calafate y El Chaltén, y a unos 500 metros del río La Leona, se encuentran los restos de lo que una vez fue el Observatorio Austral "Félix Aguilar" (-49º 50' 40.7", -72º 2' 8.7")

Imagen satelital obtenida con el Google Maps, donde se aprecia la cúpula del observatorio (centro) y las instalaciones para el personal.

En 1934 el Ingeniero Félix Aguilar, por entonces director del Observatorio Astronómico de La Plata, propone establecer una estación astrométrica en la zona sur del país, con el objeto de llevar adelante mediciones fundamentales de las estrellas próximas al Polo Sur celeste en condiciones ventajosas. Esta estación recién pudo concretarse dos décadas después, en enero de 1951, y fue inaugurada oficialmente el 10 de noviembre de 1960, durante la Reunión Internacional sobre "Problemas de Astrometría y Mecánica Celeste", realizada en La Plata y La Leona (7-10 de noviembre de 1960). Se la denominó "Observatorio Austral Félix Aguilar" en homenaje a su mentor, y la inauguración se realizó mientras el Dr. Cesco se hallaba al frente de la dirección del observatorio de La Plata.

La estación astronómica, planeada como una instalación permanente para la observación de las estrellas fundamentales que conformarían los catálogos, estaba compuesta por la cúpula que albergaba el instrumento principal (círculo meridiano), una casa para los astrónomos, una caballeriza, y una barraca. En lo que respecta al instrumento principal, en primer lugar se instaló el círculo meridiano Repsold de 160 mm que el Observatorio de La Plata tenía en préstamo del Observatorio de Lick, Universidad de California (era del año 1883). Dicho instrumento fue directamente al Observatorio Austral desde los Estados Unidos, pero fue retirado poco después del acto inaugural, por tener deficiencias. Parece ser que estaba sin uso desde 1932 y necesitaba ser reparado. Al paraje de La Leona se terminó por enviar un círculo meridiano Repsold de 190 mm, de 1907, que estaba en uso en el Observatorio de La Plata. Fue instalado en 1961 por el mecánico Herbert Glinschert y ajustado por el Dr. Slaucitajs, y a partir de entonces se pudo comenzar con la campaña de mediciones.

Vista del complejo del observatorio. A la derecha se aprecia la cúpula, y al centro se divisa parte de la casa de los astrónomos [Enero 2012].

martes, 17 de abril de 2012

De Titanics y números crueles

Como es bien sabido, el pasado 15 de Abril se cumplieron 100 años de la tragedia del Titanic, que se hundió tras chocar con un tempano en su viaje inaugural, entre Southampton y Nueva York. La historia es bien conocida por casi todos, y si no, basta con dar un vistazo a History o Discovery en estos días y se van a hartar de ver documentales sobre el Titanic. Por supuesto, siempre podremos recurrir a la película de James Cameron, aunque con haberla visto una vez me basta.

La historia del Titanic está llena anécdotas, misterios, mitos y verdades: que si era insumergible, que si los botes salvavidas eran suficientes, que esto, lo otro, etc. Lo que es concreto e innegable es que se hundió, y que en el accidente perecieron unas 1500 personas. Sin duda es un número tremendo, una tragedia enorme. Recordemos que en el atentado de las Torres Gemelas murieron unas 3000 personas (y estamos hablando de dos aviones y dos edificios abarrotados de gente), y que el peor accidente de aviación de la historia se cobró 583 víctimas (ver el Desastre de Tenerife). Sin embargo, y lamentablemente, por la cantidad de vidas humanas, la tragedia del Titanic no fue el naufragio con mayor cantidad de víctimas mortales. Hace unos meses encontré por casualidad un artículo de la Wikipedia donde se muestra una lista de naufragios, ordenada según el número de víctimas mortales. La idea de ordenar la lista por número de víctimas tiene un cierto tinte morboso, pero no es eso a lo que apunto. Al revisar la lista se puede ver que el Titanic ocupa el 16º puesto. Es cierto que catorce de sus predecesores fueron barcos civiles o militares hundidos durante el curso de alguna guerra, lo cual los convierte en una masacre en lugar de un accidente. La única excepción es el MV Doña Paz, un ferry filipino que se hundió tras colisionar con el petrolero MT Vector, el 20 de diciembre de 1987, dejando un saldo de 4341 muertos. Aún así, el MV Doña Paz ocupa el puesto 7º en esta lista.

sábado, 14 de abril de 2012

La chata Nº13 de la Swift

En las afueras de la ciudad de San Julián, provincia de Santa Cruz, se hallan las ruinas de lo que fue un importante frigorífico y matadero de la compañía Swift. Cerró a fines de la década del sesenta, y hoy quedan unas ruinas silenciosas que todavía impresionan. Al respecto, en el portal de San Julián se dice que "El (frigorífico) Swift es un testigo y un claro ejemplo de la historia económica Argentina. Hasta los ladrillos para su construcción fueron traídos desde Inglaterra, y toda su producción se embarcaba con destino a Gran Bretaña. En esta tierra llevábamos adelante la producción primaria, para que capitales extranjeros los industrialicen y los exporten".

Imagen satelital del emplazamiento de la Swift, sobre la ría de San Julián.

Vista general de las ruinas del frigorífico Swift (Enero 2012).

martes, 10 de abril de 2012

Visto y leído: el día del investigador científico

El 10 de Abril es, en Argentina, el día del investigador científico. La fecha fue elegida en homenaje a Bernardo Houssay (1887-1971), médico y farmacéutico argentino, y primer premio Nobel latinoamericano. Houssay fue uno de los fundadores, y el primer presidente, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet). Entre las notas o referencias a este día que se publicaron en los diferentes medios de comunicación nacionales, la que me pareció más interesante fue la publicada por el Diario Digital de Santa Fe. Allí publican una entrevista a la investigadora Raquel Chan, de la UNL, de la cual extraigo el siguiente fragmento:
“Es una profesión que implica estar preparado para el fracaso de manera continuada, consideró la especialista tras ser consultada sobre las implicancias del trabajo que realizan a diario los científicos. Nuestro trabajo se basa en la metodología científica, justificó y sintetizó: Creo que es una profesión que implica fracasar y levantarse muchísimas veces.”

Es un resumen muy certero de lo que significa el trabajo científico. La mayor parte del tiempo el investigador está detrás de alguna pista falsa, o incompleta, y el fruto de muchos de sus trabajos es descubrir que la hipótesis propuesta estaba mal, o no explica lo que se quería explicar, y un largo rosario de contratiempos similares. Alguna vez, hablando con un amigo, le dije que al escribir mi tesis de doctorado, que representaba el resumen de cuatro años de trabajo, no incluí una enorme cantidad de trabajo teórico y experimental que simplemente no sirvió. Por lo tanto, existe una especie de "No-Tesis" que nunca fue escrita (y probablemente nunca lo será), donde están todos esos fracasos parciales, esas premisas equivocadas, esos callejones sin salida, que fueron delimitando los límites de mi investigación. Creo no equivocarme si afirmo que esa situación se repite con cada tesis de posgrado, con cada proyecto de investigación, con cada artículo que se publica.

Es inevitable, e incluso deseable, la existencia del fracaso. Es parte del trabajo, no es necesariamente tiempo perdido, sino que es tiempo empleado en aprender, en mejorar el entendimiento del área o áreas que nos competen. Así que, como diría Borges, "El éxito y el fracaso son dos impostores", por lo que no queda otro camino a seguir que el del trabajo y la perseverancia. Aprovecho la ocasión para desearle un Feliz Día del Investigador Científico a los colegas de todas las áreas y disciplinas.

lunes, 2 de abril de 2012

Malvinas: Un vistazo a algunos conceptos sobre la soberanía

Se cumplen 30 años de la guerra de Malvinas, una guerra absurda impulsada por una dictadura en declive, una guerra que se excusó en un legítimo reclamo de soberanía, pero que se usó con el único fin de perpetuar en el poder a Galtieri y compañía. Irónicamente sirvió para apuntalar al alicaído gobierno de Thatcher y aceleró la caída de la junta militar que gobernaba Argentina. Pero hoy no voy a hablar de la guerra, porque no creo que esa sea la forma de recuperar lo que siempre ha sido suelo argentino. Por el contrario, sí quiero dejar mis respetos, y mi reconocimiento, a los que dieron su vida y su pellejo en dicho conflicto. Espero que la paz, la diplomacia, y la historia, logren resolver la controversia y se pueda cerrar el círculo de dolor abierto hace 30 años.

Ver mapa más grande

Me costó decidirme por el tipo de artículo que iba a redactar para evocar este aniversario, hasta que finalmente me decanté por resumir tres conceptos sobre las islas Malvinas partiendo de tres noticias diferentes. Cuando digo conceptos me refiero a ideas que son vox populi entre algunas personas que no están de acuerdo con el reclamo argentino, y cuando digo personas no me refiero a los ingleses, sino a algunos compatriotas. Así que no voy a dar más vueltas, espero que algo de todo lo que sigue sirva como reflexión en general sobre el tema Malvinas.