sábado, 31 de marzo de 2012

Antípodas

Dice la Wikipedia ("¡Santas Wikipedias!", diría mi hermano), que el antípoda es el lugar de la superficie terrestre diametralmente opuesto a otro lado, es decir, el lugar de la superficie terrestre más alejado. Se preguntarán, con toda razón, el porque de este comentario. Bueno, eso se debe a una de mis azarosas excursiones por el excelente blog Tecnología Obsoleta. En una vieja entrada (waw, cinco años) de dicho blog me encontré con un mapa de transparencia antipódica, esto es, un mapa donde se superpone un planisferio común con su versión antipódica. Un mapa donde se superponen las antípodas. Pues bien, resulta que al ver dicho mapa nos encontramos con que las superposiciones son escasas, muy pocas a decir verdad. Sí, ocurre que gran parte del mundo tiene como antípoda al mar, lo cual tampoco debería extrañarme en un planeta donde el agua cubre el 70% de la superficie (y al ritmo del calentamiento global vamos por más).

Planisferio con su transferencia antipódica superpuesta [ver fuente aquí]
En el blog Fronteras también se trató este tema a fines del 2010, y hay un mapa alternativo con otra proyección que permite ver mejor algunos otros detalles (pueden verlo aquí).

Buscando Puerto Madryn
En el mapa pude verificar porque en Argentina cuando queremos referirnos elegantemente a algo que esta muy lejos decimos en forma automática "la China". Pues si, la antípoda de Argentina se encuentra mayormente en China, a excepción de la Patagonia, que se superpone con Mongolia y Rusia. Se me ocurrió entonces ver donde está la antípoda de Puerto Madryn, o quizás debería decir, el "Anti- Puerto Madryn". Empecé por encontrar las coordenadas exactas de Madryn (Latitud -42.78, Longitud -65.03), y luego busqué con el Google Maps las coordenadas de su antípoda. Si bien este proceso lo hice a mano, después encontré una página web donde se toman esa molestia por uno. Se trata de Antipodes Map, una web basada en Google Maps donde se busca la ubicación de interés en un mapa y en forma paralela se muestra la antípoda en otro. Es super simple de usar, y se llegan a cosas como esta:

La antípoda de Puerto Madryn (arriba) es un desierto en el este de Mongolia.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Viajando en tren en el invierno de 1938

El accidente en la estación de Once, el pasado mes de febrero ([LN][P12]), me llevó a reflotar mi interés por los temas relacionados con el sistema ferroviario (entre otras cosas, parte de mi tesis doctoral fue por ese lado). Hace rato que vengo juntando información y tirando alguna que otra línea de texto sobre el ferrocarril en Argentina, pero hasta el momento no pude darle la forma de un artículo decente. Sin embargo, en esa búsqueda me encontré con un material que me gustó mucho y que quiero compartir con ustedes. Se trata de una guía oficial de Ferrocarriles del Estado, correspondiente a la temporada invernal del año 1938.

Portada de la Guía Oficial de Ferrocarriles del Estado correspondiente al invierno de 1938.

La encontré de casualidad en la excelente web Todo Trenes Argentina, un lugar donde hay material como para empachar hasta el más "ferrofilo". Esta guía describe no solo todos los ramales y paradas, con horarios, tarifas e información adicional, sino que también incluye publicidad de la época, fotografías de las distintas regiones, y hasta una lista de precios para los coches comedores y bars (sic).

jueves, 15 de marzo de 2012

M.C. Escher al paso

Tengo empezados varios artículos sobre temas diversos, pero ando un poco escaso de tiempo como para terminar alguno de ellos. Además, a medida que redacto y profundizo un poco, me encuentro con más material y me veo en la disyuntiva de donde y como cortar. Por eso hoy prefiero distenderme un poco con esta breve entrada de carácter artístico. Ni mi fuerte es el arte, ni el blog está centrado en este tema, pero trato de reservarme un lugar para cosas de índole artística de tanto en tanto. En particular, en este caso me refiero a Maurits Cornelis Escher, artista holandés fallecido en el año 1972, cuya obra ha maravillado, e intrigado a científicos y matemáticos, además del público en general. Es ampliamente conocido por sus obras en donde representa espacios paradójicos que desafían la lógica, figuras imposibles, y mundos imaginarios.

La Cascada.

domingo, 11 de marzo de 2012

La central eléctrica de Battersea

Estuve limpiando algunos papeles hace unos días, con el resultado habitual: terminé desechando dos hojas de un montón con más de cien. Algo es algo, sin duda, pero deberé mejorar mi criterio de selección si quiero hacer alguna limpieza significativa. Pero más allá de eso, me encontré con un breve artículo del año 2002 sobre la central eléctrica de Battersea (Battersea Power Station, BPS), en Londres. Para los que desconocen de que les hablo, me refiero a un edificio monumental, hoy en día en ruinas y abandonado, que se encuentra en la orilla del Támesis. Se trata de los restos de una central termoeléctrica alimentada a carbón, que funcionó desde mediados de la década de 1930 hasta el año 1983. Está compuesta por dos mitades construidas con más de una década de diferencia, la terminal "A", con interiores art deco, y la terminal "B", con interiores modernistas.

La central eléctrica de Battersea en la actualidad, vista desde el frente [Gentileza de www.battersea-powerstation.com]

En el artículo al que hago referencia, el autor dice lo siguiente sobre la BPS:
"Nos encontramos ante uno de los más sobrecogedores edificios jamás construidos por la mano del hombre. En su día debió ser el renacimiento de la arquitectura megalítica, cuyo fin, más que ningún otro, es silenciar al observador; acallar comentarios sean estos cuales sean. Funciona porque es gigantesco. Cuando uno observa no ve ladrillos, ventanas o simples chimeneas, sino majestuosas columnas romanas. El monumento se impone, a orillas del río Támesis, rememorando otras grandes construcciones, algunas antiguas como el templo de Luxor, el coloso de Rodas, otras no tan antiguas, como la Gran Muralla China, el Empire State Building, o el mismo Titanic." (Martin W. Cox, 2002)

domingo, 4 de marzo de 2012

El castillo de Madryn


Aprendí muchas cosas sobre mi provincia en la época en que asistí a la escuela primaria. Hoy en día tengo entendido que ya no es tan así, pero tampoco lo puedo juzgar porque aún no me ha tocado evaluarlo como padre. Entre tantas otras cosas, en aquel tiempo estudiábamos a los pueblos originarios, los Tehuelches, y la colonia galesa. A partir de allí entendíamos el porqué de los nombres de algunas de las ciudades de nuestra provincia: Rawson, por el ministro Guillermo Rawson, Trelew, "el Pueblo de Luis", Chubut-Chupat, transparente, y un largo etcétera. Allí también aprendíamos que Madryn debía su nombre a Sir Love Jones-Parry, Barón de Madryn. La pregunta que surgía en ese punto era: ¿el susodicho barón tenía un castillo? Pues sí, tenía un castillo, aunque ahora ya casi no queda nada en pie.
Castillo de Madryn, año 1880 [Foto extraída de The National Library of Wales]

Grabado del castillo de Madryn, extraído del Annals & Antiquities of the Counties & County Families of Wales, Vol. 2

El castillo en cuestión estaba ubicado cerca de la localidad de Nefyn, y originalmente fue la casa de la familia Madryn, dinastía muy antigua cuyas raíces llegan hasta el siglo XI. Thomas Love Duncombe Jones-Parry (5/Ene/1832-18/Dic/1891), más conocido en la Patagonia como Love Jones-Parry, heredó el castillo y las tierras de la familia Madryn, de parte de su padre, Sir Love Jones-Parry. Contrariamente a lo que yo creía, la familia Jones-Parry no era parte de la familia Madryn, ni había ningún parentesco que los relacionase. Los Parry llegaron al castillo casi un siglo después que el último de los Madryn viviese allí. Volviendo a Love Jones-Parry, fue poseedor del título de Barón de Madryn desde el 30 de Agosto de 1886 hasta el 18 de Diciembre de 1891, día de su fallecimiento. El título de barón de Madryn se fue a la tumba con Love Jones-Parry. No sé cual fue el motivo de esa efímera existencia, quizás fue por alguna cuestión relacionada con la descendencia, pero la cosa es que no hubo otro barón de Madryn.