domingo, 26 de junio de 2011

Atlantropa: El arquitecto que quiso drenar el Mediterráneo

No es mi intención en convertir este blog en un repetidor de artículos de otros blogs, en general trato de publicar material nuevo, o en caso de escribir sobre los artículos de otros blogs lo que intento es aportar datos nuevos o un enfoque o análisis diferente. Pero en algunos casos hay artículos que simplemente no puedo hacer más que recomendarlos, porque lo que publican es demasiado bueno como para que yo pueda mejorarlo. Ese es el caso de un artículo que encontré en el blog de John Ptak, denominado "A Monumental and Fantastically Bad Idea: Draining the Mediterranean" (Una monumental y fantásticamente mala idea: Drenar el Mediterráneo). Parece ser que a fines de la década de 1920 el arquitecto alemán Herman Soergel (1885-1952) desarrolló un proyecto llamado Panropa, que más tarde sería renombrado como Atlantropa, que trataba sobre el drenaje del mar Mediterraneo. La idea de Atlantropa era simple, al menos a la hora de dibujarla sobre el mapa. Se construiría una serie de diques en los tres estrechos con los que el Mediterráneo se comunica con otros mares: el estrecho de Gibraltar, el canal de Suez y el estrecho de los Dardanelos, y luego se procedería a drenar el agua hasta lograr un descenso en las aguas de entre 100 y 200 metros. En una fase posterior, quizás 100 o 200 años después de comenzado el drenaje del Meditarráneo, se construiría otra represa que uniría Túnez con Sicilia e Italia, que dividiría las aguas en dos. El agua extraída del mar habría que llevarla a algún lado, y para ello la propuesta era irrigar el desierto del Sahara, creando lagos y ríos artificiales. Como broche de oro para el proyecto, se construirían centrales eléctricas en los lugares donde se emplazaban los diques, y se crearían dos vías de transporte masivo que unirían el norte de África con el centro de Europa. Un fascinante megaproyecto que la historia ha relegado a esa estantería donde se encuentran las cosas imposibles, aquellas ideas que nacieron para nunca ser realizadas. Como bien dice Ptak en su blog, "una monumental y fantásticamente mala idea".

El proyecto Atlantropa. Se pueden ver las represas ubicadas en los estrechoa, las centrales de generación de energía, las carreteras que unen los dos continenetes, y las tierras ganadas al mar (en color verde). [Gentileza Deutsches Museum]

lunes, 20 de junio de 2011

Las invasiones que nunca existieron durante la Segunda Guerra Mundial [2]

(... continuación de la entrada previa)

Invasiones imaginarias, ¡también en Sudamérica!
Lo que resultó más novedoso para mi, y que en cierta manera me impulsó a escribir sobre este tema, es que también circularon historias, y mapas, sobre posibles invasiones alemanas en Sudamérica y en especial, en Argentina y Uruguay. Esto lo descubrí en el libro de Rogelio García Lupo, Ultimas Noticias de Perón y su Tiempo, en el cual el periodista reune una serie de historias relacionadas con Perón o con la época en la que Perón ocupó algún tipo de cargo político. Un par de capítulos están dedicados a las historias sobre una invasión nazi en el cono sur del continente, y sus posibles consecuencias. De más está decir que además de ser fantasiosos, algunos de estos mapas eran directamente falsos.

Según cuenta García Lupo en su libro, el 12 de Agosto de 1941 el presidente de los EE.UU., Franklin Roosevelt, sacó a la luz un mapa secreto que supuestamente había sido capturado a agentes nazis, en los que se mostraba la nueva división política de América de Sur planeada por Alemania para el día posterior a su victoria en la guerra. El mapa levantó sospechas en aquel entonces, y fue tildado de falso por el presidente de la Argentina, Roberto Ortiz, e incluso por algunos políticos norteamericanos, como el senador Burton Wheeler. Años después de finalizada la guerra se descubriría que el mapa se trataba de una falsificación de la inteligencia Británica, un intento más por convencer a los EE.UU. y otros países de involucrarse en forma activa en la guerra. El mapa, como puede verse a continuación, mostraba una Argentina ampliada, que incluía Paraguay y parte de Bolivia, un Chile que se extendía al norte, hasta Ecuador, incluyendo Perú, un páis denominado Nueva España (Neuspanien) que incluiría las actuales Colombia, Venezuela y Panamá, entre otras cosas.

Mapa político de Sudamérica luego de una eventual victoria germana en la Segunda Guerra Mundial [Imagen extraída del libro "Ultimas Noticias de Perón y su Tiempo"]

domingo, 19 de junio de 2011

Las invasiones que nunca existieron durante la Segunda Guerra Mundial [1]

La Segunda Guerra Mundial fue, ante todo, un suceso inmensamente trágico, una sucesión de horrores cuyas consecuencias se prolongaron mucho más allá de los seis años y un día que cuenta cronología histórica. Además de lo trágico, marcó una inflexión en el ámbito social, geopolítico, y tecnológico. Sobre esto último, basta recordar la bomba atómica, el avión a reacción, o los cohetes V2, que representan las bases del uso de la energía atómica, el desarrollo de la aviación, y la conquista del espacio. Si, no soy ingenuo, también representan la creación de armas más y más mortíferas, pero siempre es bueno recordar que la tecnología no es ni mala ni buena, es amoral. Los buenos o malos son los que la utilizan. Pero más allá de este debate, que excede en mucho a este artículo, en la Segunda Guerra Mundial surgieron mil y una historias fantásticas de conspiraciones e invasiones que nunca existieron. Alemanes, rusos, e ingleses crearon, y a veces creyeron, estas historias, que en parte estaban destinadas a desmoralizar al enemigo como a levantar la moral de los propios. Sin embargo, los norteamericanos en particular desarrollaron algunas historias sobre posibles invasiones a su territorio que son muy llamativas, que nos dicen algo sobre ese permanente temor a la agresión que se refleja en muchas de sus acciones.

La revista LIFE, en su edición del 2 de Marzo de 1942, publicó un extenso artículo con un nombre que no deja lugar a dudas: "Now the U.S. Must Fight for Its Life” ("Ahora los EE.UU. deben luchar por su vida"). El artículo refleja la paranoia del momento, en la que se pensaba que el Eje Alemania-Italia-Japón podía dominar el mundo. Si bien a esa altura de la guerra la sucesión de victorias del Eje era casi ininterrumpida, a excepción del asalto sobre Moscú, rechazado en diciembre de 1941, y la nunca realizada invasión de las Islas Británicas, era bastante fantasioso pensar que pudiesen tener éxito en una conquista mundial. Sin embargo, la reciente agresión japonesa sobre Pearl Harbor hizo que algunos se tomasen en serio esa idea. A partir de allí aparecen una serie de mapas con los posibles escenarios de la guerra. Desconozco si fueron elaborados por la misma revista LIFE o si provenían de un fuente gubernamental, pero sin duda servían a los intereses del gobierno, ahora embarcado en una guerra contra el Eje.

Uno de los posibles escenarios de guerra planteados era el de un ataque combinado de japoneses y alemanes, uno por el este y otro por el oeste. Se esperaba que los alemanes capturasen Gibraltar y desde allí lanzasen raids por el Atlántico, utilizando para ello las flotas italianas y del Vichy (la Francia "títere" de Hitler). Simultaneamente, los Japoneses capturarían Dutch Harbor, en Alaska, y desde allí invadirían por tierra los EE.UU., pasando por Canadá y recorriendo toda la costa este. Llama la atención (y mucho), el grado de paranoia desarrollado, ya que a estos dos frentes se les suma otro interno, compuesto por una "Quinta Columna" enemiga, formada por los residentes de origen alemán, japones o simples simpatizantes del Eje. Digamos que uno de los grandes temores era "el enemigo en casa".
Un posible escenario: una invasión combinada por el este y el oeste [Gentileza Ptak Science Books]

martes, 14 de junio de 2011

A 25 años de la muerte de Borges

Hoy se cumplen 25 años de la muerte de Jorge Luis Borges, el escritor de referencia, si los hay, de la literatura argentina. Es cierto que al igual que ciertos autores denominados como "clásicos", Borges se ha visto afectado por ese mal que, por un lado lo eleva al pedestal y al bronce, y por otro al olvido, ya que cada día es más difícil encontrar alguno que lo haya leído. Recuerdo que mi primer contacto con Borges fue en el primer o segundo año de la secundaria, cuando leí El Aleph como parte de un trabajo práctico de literatura. Me costó entenderlo en aquella ocasión, pero de alguna manera me marcó. Desde entonces he vuelto periódicamente a Borges, a releer sus cuentos, a buscar nuevos indicios, nuevas señales. Nunca lo encaré como si de un best-seller se tratase. Jamás he leído a Borges como a un Dan Brown, es imposible. A Borges lo leo cuando siento la necesidad, cuando necesito despegarme de todo y zambullirme en sus laberintos infinitos, en sus senderos que se bifurcan, en la biblioteca de Babel de su obra. No es fácil, hay que estar con todos los sentidos alerta, cada palabra, cada frase, está cuidadosamente elegida. Todo ocupa un lugar exacto, como si de un rompecabezas se tratase. No me voy a poner a listar los cuentos o poemas que me han gustado de una u otra forma, ya que tendría que transcribir gran parte de los índices de sus libros, pero solo como muestra quiero recordar a tres en particular. Sepan disculpar mi falta de originalidad, pero ahí van: El Aleph, El libro de arena, y el poema El mar.

Hoy he leído en los diarios al pasar, en los pocos ratos libres que me ha dispensado el trabajo, algunos artículos que recuerdan su vida y obra. He leído aburridos y extensos relatos sobre la grandeza de Borges, que más que incentivar a leerlo espantan al potencial lector, y he leído otros donde poco menos que niegan su existencia. Lamentablemente, como en muchos otros aspectos de la vida cotidiana en Argentina, se ha creado el típico dilema binario de Todo o Nada: Borges - Antiborges. Ni los unos ni los otros son representativos del verdadero Borges. A los primeros quiero decirles que le van a hacer un favor a la obra de Borges si le bajan el tono a la zalamería, es innecesaria y no atrae a nadie. A los segundos, y perdonen mi falta de formación literaria, la lectura para mi es un disfrute, no mi trabajo, les pediría que repasen a Borges sin las anteojeras ideológicas.

Bueno, para finalizar este breve recordatorio, les dejo un cuento muy breve que me gusta mucho, por su sencillez y por su ingenioso final. Hasta la próxima.

Los dos reyes y los dos laberintos
Jorge Luis Borges
Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó a construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Esa obra era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son operaciones propias de Dios y no de los hombres. Con el andar del tiempo vino a su corte un rey de los árabes, y el rey de Babilonia (para hacer burla de la simplicidad de su huésped) lo hizo penetrar en el laberinto, donde vagó afrentado y confundido hasta la declinación de la tarde. Entonces imploró socorro divino y dio con la puerta. Sus labios no profirieron queja ninguna, pero le dijo al rey de Babilonia que él en Arabia tenía otro laberinto y que, si Dios era servido, se lo daría a conocer algún día. Luego regresó a Arabia, juntó sus capitanes y sus alcaides y estragó los reinos de Babilonia con tan venturosa fortuna que derribo sus castillos, rompió sus gentes e hizo cautivo al mismo rey. Lo amarró encima de un camello veloz y lo llevó al desierto. Cabalgaron tres días, y le dijo: "Oh, rey del tiempo y substancia y cifra del siglo!, en Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros; ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras que subir, ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer, ni muros que veden el paso". Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto, donde murió de hambre y de sed. La gloria sea con aquel que no muere.
FIN

viernes, 10 de junio de 2011

El SAC-D está en órbita

Finalmente, después de un largo proceso de casi diez años de trabajo, el SAC-D ha sido lanzado al espacio este 10 de Junio. A las 07:20 de la mañana, desde la base Vandenberg de la fuerza aérea norteamericana, en California, el SAC-D fue puesto en órbita mediante un cohete Delta II. El último reporte de la NASA dice que el SAC-D se ha separado en forma satisfactoria del cohete y que sus paneles solares se han desplegado para comenzar a generar energía.


Video del lanzamiento

El SAC-D representa un escalón más en el desarrollo de tecnología espacial en Argentina, el cuarto de su serie. La serie SAC, siglas de Satélite de Aplicaciones Científicas, ha sido desarrollada integramente por la empresa INVAP, en sus instalaciones de San Carlos de Bariloche. El primero de la serie (aunque no el primero en estar operativo) fue el SAC-A, un satélite experimental que sirvió de prototipo para ensayar y validar diversas técnicas constructivas, que estuvo en operaciones entre 1998 y 1999. Sin embargo, previamente se había construido y lanzado el SAC-B (1996), cuya misión era registrar eventos explosivos de rayos gamma del espacio profundo, mapear radiación X de fondo y analizar explosiones solares. Lamentablemente éste no pudo cumplir su cometido porque la plataforma de lanzamiento utilizada, un cohete Pegasus XL falló y el satélite no pudo ser liberado en órbita. A pesar de ello, el proyecto sirvió para verificar que la plataforma de diseño estaba libre de errores. Por último el SAC-C, lanzado en 2000, aún está operativo y presta servicios de utilidad para el gobierno y el sector productivo, a través de sus tres cámaras de alta resolución.

martes, 7 de junio de 2011

Sorprendentes robots modulares

Hace tiempo que tengo ganas de escribir unas líneas sobre este tema, pero por un motivo u otro siempre lo dejo para otro momento. Sin embargo, hoy por la mañana me di una vuelta por el blog Microsiervos y me encontré con un video que llamó mi atención, por lo que decidí que era el momento de escribir alguna líneas. El artículo en cuestión se llama Cubelets: un prototipo de unos cacharritos para hacer prototipos, y puede resumirse con el siguiente video:


Cubelets Engineering Prototypes from eric schweikardt on Vimeo.

Estos aparatitos los fabrica y comercializa la empresa Modular Robotics, un spin-off de la Universidad Carnegie Mellon. Los cubelets son un kit robótico didáctico pensado para niños, aunque la tecnología detrás de ellos no es un juego de niños. De hecho, estos veinte inocentes cubos, que se pueden conseguir a unos 300 USD en la web de Modular Robotics, son un ejemplo bastante simple (pero no trivial) de lo que se llama robótica modular. Hay varios centros de investigación en el mundo que están trabajando sobre este tópico, algunos de ellos muy sorprendentes.