martes, 5 de diciembre de 2017

Otra noticia más sobre la ocupación alemana de la Patagonia

Hace unos años, en 2011 y 2012, publiqué un par de notas dedicadas a los supuestos planes de invasión/ocupación/anexión de la Argentina por parte de Alemania, durante las guerras mundiales. Si bien es cierto que, por ejemplo, los falsos mapas de la invasión fueron creados y distribuidos por la inteligencia británica para presionar a los EE.UU. a entrar en la Segunda Guerra Mundial, y que la idea de la "Alemania Austral" nunca pasó de una utopía poco creíble de algunos ideólogos alemanes (Tannenberg en 1911, Goebbels tres décadas más tarde), la idea fue aprovechada por uno y otro bando para su conveniencia. Por ello me llamó la atención encontrar esta breve nota en un periódico norteamericano que habla de una posible ocupación alemana de la Patagonia en abril de 1939... cinco meses antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y más de dos años antes de la entrada en guerra de EE.UU.

La nota en cuestión se halla en el periódico The Midland Journal del 14 de abril de 1939. La idea de la anexión de la Patagonia por parte de Alemania no era nueva, y ya se había difundido (falsamente) en muchos medios en una época tan temprana como 1886.

domingo, 26 de noviembre de 2017

Retazos de sueños y noticias del Madryn de principios de los '60, entre trenes y asfaltos

A principios de la década de 1960 el tren, con sus limitaciones, era una realidad en la Patagonia. Había varios ramales funcionando, desde el oeste (Esquel-Ing. Jacobacci) hasta el este (Pto. Madryn-Las Plumas), y el sur (Comodoro Rivadavia-Sarmiento, Puerto Deseado-Las Heras). El plan original, que remontaba a la época del ministro Ezequiel Ramos Mexía y otros, de tener una red ferroviaria completamente integrada, no se había podido concretar en el sur, pero al menos había varios tendidos que hacían soñar con una posible interconexión. La dura realidad fue que esa interconexión nunca llegó y que todos los ramales fueron cerrados gradualmente (incluso antes del nefasto "ramal que para, ramal que cierra").

El Madryn de finales de los años cincuenta empezaba a despedirse de los enormes autos americanos y las calles de tierra para pasar a la década de la modernización. Nadie sospechaba que se venían retrocesos importantes, como por ejemplo, la pérdida del ferrocarril. La foto es una de las tantas de "Foto James" que aparece en blogs y grupos de Facebook.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Un cañón de un destructor perdido en el medio de un bosque

El país, y quien escribe, sigue con una mezcla de ansiedad y angustia la suerte del submarino ARA San Juan y su tripulación. En la búsqueda del submarino fueron surgiendo pistas que, lamentablemente, han terminado siendo falsas, lo cual evidencia algo que por definición es así: los submarinos fueron diseñados para no ser encontrados. La localización del aparato es compleja, e involucra numerosas unidades de búsqueda y diversas tecnologías de detección. Por esa razón, no pude evitar recordar algunos temas que ya fueron tratados en este blog, como el caso de la operación Golfo Nuevo, el operativo Comodoro Rivadavia, y la fallida persecución en la entrada del golfo Nuevo en 1942. En todos ellos se trató de identificar primero y atacar después, a unidades submarinas desconocidas. En dos de estos escenarios participó, entre otros, un mismo destructor: el ARA Santa Cruz.

El destructor ARA Santa Cruz. En algunos casos se refiere a este tipo de barcos como torpederos o exploradores, pero se prefiere la denominación destructor para diferenciarlos de las unidades de defensa costera poco artilladas. Fuente Histarmar.

sábado, 11 de noviembre de 2017

Tres escenarios de la 2GM que no sucedieron: Seelöwe, Downfall y Unthinkable

La Segunda Guerra Mundial (2GM), como tema de investigación, sigue revelando cosas insospechadas a más de setenta años de su finalización. La dimensión humana de la catástrofe es difícil de procesar a pesar de los años. El solo hecho de hablar de más de 50 millones de muertes (¡más que la población de toda la Argentina!) es un número de tal magnitud que no termina de entrar en la cabeza. Las consecuencias económicas, sociales, y políticas de aquel desproporcionado conflicto se extienden, en cierta manera, casi hasta nuestros días. Desde el punto de vista tecnológico o científico, la 2GM dejó un legado de desarrollos útiles (el avión a reacción, el radar, las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear, cohetes espaciales, etc.) y otros no tanto (bombas atómicas, misiles intercontinentales, etc.).

Sin embargo, a pesar de la enormidad de la tragedia, es casi macabro pensar que se planificaron operaciones militares que podrían haber dado lugar a escenarios aún peores. Dejando de lado aquellas operaciones que fueron más una propaganda mediática que otra cosa (ver las notas publicadas en este mismo blog [1 y 2]), vamos a repasar brevemente tres operaciones que fueron analizadas y planificadas, aunque por fortuna nunca llegaron a materializarse.

Fuente: The Nuclear Secrecy Blog.

jueves, 19 de octubre de 2017

Visto y leído: Camarones y Gaiman, Pueblos Auténticos chubutenses

El título de la nota iba a empezar con la duda de si lo correcto es decir "Pueblos auténticos chubutenses" o "Auténticos pueblos chubutenses", pero me pareció muy largo. Más allá de este comentario sin interés, quiero dedicar unas líneas a la noticia que apareció hoy en varios portales de noticias, en donde se menciona que el gobierno, a través de la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos, presentó el programa Pueblos Auténticos, con el objeto de rescatar y revalorizar el patrimonio natural y cultural de diversos pueblos argentinos. Este programa tendrá un presupuesto de 30 millones de pesos que proviene de diversas fuentes, tales como los ministerios de Cultura, de Turismo y de Interior y Obras Públicas de la Nación, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Fondo Nacional de las Artes (FNA), gobiernos provinciales, fundaciones y empresas privadas. En un principio son catorce los pueblos incluidos en este programa:
  • Isla Martín García (Buenos Aires)
  • Colonia Avigdor (Entre Ríos)
  • Concepción de Yaguareté Corá y el centro histórico de Goya (Corrientes)
  • Moisés Ville (Santa Fe)
  • La Carolina (San Luis)
  • La capilla de Chamical (Salta)
  • Villa Tulumba y La Cumbre (Córdoba)
  • San Francisco de Alfarcito (Jujuy)
  • Medinas (Tucumán)
  • Guanacache (Mendoza)
  • Gaiman y Camarones (Chubut)
Camarones, un pueblo bien patagónico, que conserva su pasado de manera cuidadosa.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Un extraño meteorito en el atardecer de la meseta chubutense (1904)

La entrada de hoy más que una entrada es un comentario al paso. Lamentablemente estoy inmerso en esa etapa del año donde reparto el tiempo en veinte cosas diferentes, y todas demandan una porción más grande. Uno de los damnificados es el blog, pero ustedes no están acá para leer como me quejo, así que vamos a los hechos. Sigo guardando cosas en el freezer de los textos, todas a medio redactar, así que hoy voy por una pequeña curiosidad que leí mientras hojeaba el libro "Patagonias de papel" (Pablo lo Presti, Remitente Patagonia). Este libro reune las crónicas de viaje de dos personajes diferentes por la Patagonia de comienzos del siglo XX. Por un lado, las crónicas de María T. S. de Echezarreta, denominsdas "Un viaje al Chubut - Cartas descriptivas", de 1904; y por otro la crónica de Santiago Pusso, "Viajes por mi tierra" (1909). La primera transitó la Patagonia con objetivos evangélicos, mientras que el segundo lo hizo por razones comerciales. El suceso que a mi me llama la atención se encuentra en el relato de la primera, quien en su segunda carta cuenta una situación ocurrida en algún lugar del valle de Telsen durante el mes de agosto de 1904. Reproduzco el pasaje textualmente:
La tarde del 13 de Agosto fue para nosotros memorable, por haber visto la caída de un bólido a las 5 ½ p.m. el que nos dejó deslumbrados con su brillante luz, describiendo un inmenso arco luminoso, sin estrépito alguno, y yendo a perderse detrás de las montañas. El humo denso que dejó la estela quedó por espacio de veinte minutos en la atmósfera, hasta que desapareció completamente.

Tapa del libro "Patagonias de Papel"

viernes, 15 de septiembre de 2017

Adiós Cassini

Hoy, 15 de septiembre de 2017, llega a su fin una de las misiones espaciales más complejas y ambiciosas que encaró el ser humano. Se trata de la misión conocida como Cassini-Huygens, o simplemente Cassini, que estudió Saturno, sus anillos y lunas, desde 2004 hasta la fecha. Fue lanzada el 15 de octubre de 1997 de la estación de Cabo Cañaveral, y entró en órbita alrededor de Saturno casi siete años más tarde, el 1 de julio de 2004. El 25 de diciembre de ese mismo año el módulo Huygens se separó de Cassini y se dirigió a Titán, la mayor luna de Saturno. El 14 de enero de 2005, Huygens ingresó en la atmósfera de Titán y descendió a su superficie para recoger información científica. La misión Cassini-Huygens es la primera dedicada a Saturno y sus sistema de lunas (anteriormente había sido visitado por Voyager, pero "de pasada", y el módulo Huygens es el primer artefacto humano que desciende sobre una luna que orbita a un planeta diferente de la Tierra.

Imagen tomada el 28 de octubre de 2016. El Sol está, para ubicarse en la imagen, arriba a la derecha, a unos 25º por encima del plano de los anillos. La foto está tomada a 1,4 millones de kilómetros de distancia, con una escala de 80 kilómetros por pixel. Fuente: NASA/JPL.

jueves, 31 de agosto de 2017

La solitaria tumba de un marino inglés

La Patagonia esconde secretos en todos los rincones de su vasta geografía. Desde sus costas, que alternan apacibles playas con promontorios rocosos, hasta las alturas de la cordillera, pasando por las profundidades de sus lagos, el mar que la baña y, por supuesto, esa hipnótica y abrumadora meseta, la misma que Darwin no podía evitar recordar. Detrás de muchos de esos secretos se esconden nombres propios, personas que vivieron, sufrieron, amaron y murieron en la Patagonia. Uno de esos secretos se encuentra escondido en un lugar de Chubut que en el pasado fue frecuentemente visitado por navegantes de todas partes del mundo. Lo que sigue a continuación es la historia de un marino inglés que se encuentra sepultado en la zona de Santa Elena, al norte de la localidad de Camarones.

La tumba de George Ollier Crumby en Santa Elena. La cruz de madera parece datar de la época en que se sepultó el cuerpo, mientras que la placa es posible que haya sido agregada posteriormente. Las otras placas que rodean la tumba son homenajes de barcos de la Armada Argentina. La foto es gentileza de Héctor García.

martes, 8 de agosto de 2017

El Kaiser (también) naufragó en Puerto Deseado

No, no me confundí. Tampoco me volví loco (al menos no más de lo que siempre estuve). Me imagino lo que piensan: "Pero Patricio, si vos sabés que el Kaiser naufragó en Madryn. Es más, podés ver sus restos en la playa que lleva su nombre, al sur de Punta Cuevas y el Ecocentro". Sí, sí, ya sé, ya lo visité decenas de veces y ya hurgué en su historia hasta el hartazgo. Ya hablé largo y tendido de ese barco, en este, este, este y este artículo. Pero aún así, tengo que insistir, el Kaiser también naufragó en Puerto Deseado. ¿No me creen?. Pues los invito a seguir una historia zigzagueante que involucra otros nombres y que empieza muy lejos de la Patagonia, en Escocia, con un barco llamado Loch Nevis.

El Loch Nevis tal como lucía en el año 1898. Esta imagen corresponde a la colección de A.D. Edwardes, y se puede apreciar en la web de la State Library of South Australia.


lunes, 31 de julio de 2017

Siete

Siete años pasaron desde aquel 24 de julio en que puse online el blog, con aquella escueta entrada titulada "Primer día, primera zambullida". Las palabra de aquel entonces siguen vigentes. El blog sigue siendo un experimento personal, donde mezclo sueños, pasiones, trabajo, broncas, y un largo etcétera. En aquel entonces dije que la elección del nombre tenía un doble propósito. Por un lado, homenajear a la Patagonia, a mi tierra, a ese lugar que, a pesar de la distancia, lo siento como si viviese los 365 días del año allí. Por otro, la idea del infinito, concepto apasionante e indescifrable, tanto desde lo matemático como de lo científico y lo emocional.

Son siete años de altibajos, con entradas de diferente calidad, que al principio tocaban temas muy diversos y con los años se han ido concentrando mayormente en temas relativos a la Patagonia, con especial énfasis en Puerto Madryn, y a temas de índole científica. Incluyendo esta breve entrada de hoy, ya son 283 entradas (ups, un número primo, que grata sorpresa) a disposición de todo el mundo. Algunas no son más que un puñado de líneas, otras son extensos artículos fruto de meses de recopilación de material. Hay de todo, para todos los gustos.

Siete, en caracteres occidentales (tachado y sin tachar, para todos los gustos), árabes, japoneses, tailandeses, o hebreos. De fondo, el contorno borroso de sueños y recuerdos.

¿Qué pensaba hace siete años? que no sabía si esto del blog iba a ser un capricho pasajero, si me iba a enganchar, si alguien lo iba a leer. La sorpresa, muy grata por cierto, es que con los años he recibido numerosos comentarios (más de 200), he visto mis notas compartidas muchas veces en diversos grupos de historia regional en Facebook, y también he visto como mi blog era enlazado en artículos o listas de otros blogs. Reconozco que esto me infla un poco el ego, pero principalmente, me hace sentir bien saber que algo de lo que he compartido en el blog le ha sido útil a alguien.

Ya pasaron siete años. Ahora vamos por los ocho, con el desafío de no dejar caer ni la cantidad de artículos (ultimamente entre uno y dos por mes, un poco pobre) ni la calidad. Les aseguro que tengo al menos una veintena de artículos a medio redactar en mi PC, esperando un toque de inspiración o corroborar algún dato, y tengo en mente una veintena más. Ojala pueda concretar al menos un tercio de esto antes del próximo aniversario.

Estimados lectores constantes (esta frase se la robé a Stephen King), gracias por leer y por comentar. Espero seguir dando motivos para que, de tanto en tanto, se den una vuelta por esta Bahía Sin Fondo. Hasta siempre.